lunes, 31 de diciembre de 2012

Mario Benedetti: "El sexo de los ángeles"

  





El sexo de los ángeles

Una de las más lamentables carencias de información que han padecido los hombres y las mujeres de todas las épocas, se relaciona con el sexo de los ángeles. El dato, nunca confirmado, de que los ángeles no hacen el amor,quizá signifique que no lo hacen de la misma manera que los mortales.
Otra versión, tampoco confirmada pero más verosímil, sugiere que si bien los ángeles no hacen el amor con sus cuerpos ( por la mera razón de que carecen de los mismos) lo celebran en cambio con palabras, vale decir, con las adecuadas.
Así, cada vez que Ángel y Ángela se encuentran en el cruce de dos transparencias, empiezan por mirarse, seducirse y tentarse mediante el intercambio de miradas que, por supuesto, son angelicales.
Y si Ángel, para abrir el fuego dice : “semilla”, Ángela, para atizarlo responde: “surco”. Él dice “alud”, y ella, tiernamente: “abismo”.
Las palabras se cruzan, vertiginosas como meteoritos o acariciantes como copos.
Ángel dice : “madero”. Y Ángela: “caverna”.
Aletean por ahí un Ángel de la Guarda, misógino y silente, y un Ángel de la Muerte, viudo y tenebroso. Pero el par amatorio no se interrumpe, sigue silabeando su amor.
Él dice “manantial”. Y ella “cuenca”.
Las sílabas se impregnan de rocío y, aquí y allá, entre cristales de nieve, circulan el aire y su expectativa.
Ángel dice: “estoque”, y Ángela, radiante: “herida”. Él dice: “tañido”, y ella: “rebato”.
Y en el preciso instante del orgasmo ultraterreno, los cirros y los cúmulos, los estratos y los nimbos, se estremecen, tremolan, estallan, y el amor de los ángeles llueve copiosamente sobre el mundo.
 
 
 

domingo, 30 de diciembre de 2012

Alejandro Aura: "Cinco veces la flor"




 Cinco veces la flor


para Angelina
cuatro veces, y una
para Mario Casillas


Una:

No tengo amor.
Vivo este lunes frío para nadie.
En mi corazón hubo fortalezas y banderas;
hoy, que se le busque un brote
una siquiera pequeña banderita verde.
Que alguien se la busque.


Dos:

Alto a la destrucción.
Un momento.
Propongo un pacto general:
que se cultiven flores,
no jardines.


Tres:

Alguien dejó una flor de papel sobre mi mesa,
es linda y morada y verde, gracias.
Esperé una flor toda la vida,
y hoy, martes raspado de melancolía,
no sé de dónde, me ha llegado.
Pinche florecita de papel,
te quiero.


Cuatro:

De las horas más muertas que tenía
tú me sacaste al mundo
y me pusiste a cantar.

No tú dijiste nada
sino tu pelo y tus uñas y tus besos.

Por eso, pequeñita,
platito de arroz,
mientras mi corazón estaba seco
me levanté contento
a quererte con los pies y con las manos,
me levanté otra vez sonando mis tambores.

Dirás que no,
pero hoy me levanté a quererte
y a que tú me quieras.



Cinco:

Miércoles.
Amo la serena paz del árbol.
Pero no soy un árbol,
amo también otras tantas cosas...
 







sábado, 29 de diciembre de 2012

Miguel A. Hernández Navarro: "Timbre"








Timbre



Aunque sabe que ya no hay nadie para abrirle, a veces, al llegar a casa, no puede evitar tocar a la puerta. Después de llamar, espera unos segundos, esboza una sonrisa y mete la llave en la cerradura. Hoy parece que las cosas han ido mucho peor de lo que esperaba. Quizá por eso lleva varias horas paralizado frente a la puerta. Y no se atreve a tocar el timbre.



















viernes, 28 de diciembre de 2012

Ana Ilce Gómez: "Rostros del enigma"






Rostros del enigma
 
               
El tiempo es ese pequeñísimo espacio
entre vos y yo.
Igual que una hoja de gillette
que tiene dos caras
y ese único borde
donde comienza el universo.








jueves, 27 de diciembre de 2012

Carmen Bermúdez: "El otoño"








EL OTOÑO



El otoño, esa mágica y lírica estación, nos inunda los sentidos y nos desborda de belleza. La luz rivaliza con los colores, jugueteando entre los árboles, revelando asombrosas tonalidades. La tierra se convierte en teñidas y crujientes alfombras que nos invitan al paseo y a la contemplación de desnudos e implorantes árboles que, mirando al cielo, sueñan primaveras.
Festival de colores, bosque encantado, gnomos y hadas brincan alrededor de sus nuevas casas resurgidas, las setas. Los madroños presumen de rojo y las piedras de musgo. Olor a castañas, a nueces y a olvido.
Caen las hojas de los árboles como las del almanaque de nuestra vida. El sentido entierra pasiones, arranca olvidos, que el corazón vuelve a desenterrar. El aire, ocre y limpio, impone nostalgias en la mirada y estertores en el alma, que se niega a morir, apasionada.
El otoño nos envuelve con sus colores, sus aromas y su magia, y nos hace soñar, por un corto espacio de tiempo, que somos capaces de reconciliarnos con la vida, y sentirnos agradecidos por poder ser, un año más, afortunados espectadores del mismo milagro.






miércoles, 26 de diciembre de 2012

Almudena Guzmán: "Reconozco"


 

 

 

 Reconozco 

 

Reconozco que no somos muy originales,
nuestra historia es la de medio Madrid
y como todos, andamos buscando una clarita
entre la oficina y el estudio
para citarnos donde no nos conozca nadie.

¿Pasa algo?

Ah.
Porque a estas alturas y con un enamoramiento de rizos
y piernas por medio,
no seré yo desde luego la imbécil que pierda su tiempo
en agradar a los poetas.







martes, 25 de diciembre de 2012

Hermann Hesse: Opinión sobre los libros






Los libros no están ahí para hacer aún menos independientes a las personas dependientes, y tampoco para proporcionar una vida ficticia y barata a las personas incapacitadas para la vida. Todo lo contrario: los libros sólo tienen valor cuando conducen a la vida y la sirven y le son útiles, y cada hora de lectura que no produce al lector una chispa de fuerza, un presagio de rejuvenecimiento, un aliento de nueva frescura, es tiempo desperdiciado.






lunes, 24 de diciembre de 2012

Amalia Bautista: "Cuéntamelo otra vez"







Cuéntamelo otra vez


Cuéntamelo otra vez, es tan hermoso
que no me canso nunca de escucharlo.
Repíteme otra vez que la pareja
del cuento fue feliz hasta la muerte,
que ella no le fue infiel, que a él ni siquiera
se le ocurrió engañarla. Y no te olvides
de que, a pesar del tiempo y los problemas,
se seguían besando cada noche.
Cuéntamelo mil veces, por favor:
es la historia más bella que conozco.




domingo, 23 de diciembre de 2012

Hermann Hesse: "Leyenda china"







Leyenda china


Esto se cuenta acerca de Meng Hsie.
Cuando supo que últimamente los artistas jóvenes se ejercitaban en colocarse cabeza abajo, decían que para ensayar una nueva visión, inmediatamente Meng Hsie practicó también este ejercicio. Y después de probarlo un rato declaró a sus discípulos:
-Cuando me coloco cabeza abajo se me presenta el mundo bajo un aspecto nuevo y más hermoso.
Esto se comentó, y los jóvenes artistas se ufanaban no poco de que el anciano maestro hubiese respaldado así sus experimentos.
Se sabía que apenas hablaba, y que enseñaba a sus discípulos no mediante doctrinas sino con su simple presencia y su ejemplo. Por eso sus manifestaciones llamaban mucho la atención y se difundían por todas partes.
Poco después de que aquellas palabras suyas hubiesen hecho las delicias de los innovadores y sorprendido e incluso indignado a muchos de los antiguos, se supo que había hablado otra vez. Contaban que había dicho:
-Es bueno que el hombre tenga dos piernas, porque ponerse cabeza abajo no favorece la salud. Además, cuando se incorpora el que estuvo cabeza abajo el mundo se le representa doblemente más hermoso que antes.
Estas palabras del maestro escandalizaron a los jóvenes antipodistas, que se sintieron traicionados o burlados, y también a los mandarines.
-Tal día dice Meng Hsie tal cosa, y al día siguiente dice lo contrario -comentaban los mandarines-. Es imposible que ambas sean verdaderas. ¿Quién hace caso del anciano cuando le flaquea el entendimiento?
Algunos fueron a contarle al maestro lo que decían de él tanto los innovadores como los mandarines. Él se limitó a reír. Y como sus seguidores le demandaran una explicación, dijo:
-La realidad existe, pequeños míos, y ésa es incontrovertible. Verdades, en cambio, es decir, opiniones acerca de la realidad expresadas mediante palabras, hay muchas, y todas ellas son tan verdaderas como falsas.
Y por mucho que insistieron, los discípulos no consiguieron sacarle una palabra más.






sábado, 22 de diciembre de 2012

viernes, 21 de diciembre de 2012

Ana Virginia Tello: "Coleccionista"



 

 

Coleccionista

 

Desde siempre, lo primero que miro en un hombre son sus ojos.

Me encanta analizar los colores y sus formas.

A veces siento que es casi una obsesión.

Azules, verdes, marrones, grises...

Mientras estoy recostada en mi cama, miro sobre la repisa, uno a uno, cada cual en su frasco y pienso... Definitivamente son mi obsesión.

 

 

  



jueves, 20 de diciembre de 2012

Ana Ilce Gómez: "La muerte no es una mujer"







La muerte no es una mujer

La muerte no es una mujer
con el cráneo pelado y una corva guadaña
entre las manos.
La muerte es un hombre que galopa
entre las noches que columpia el insomnio.
Es un varón disfrazado de oscura damisela.
Tiene unas rosas en las manos
y un cordel para colmar el cuello.
Alguien un día dibujó a la muerte
con rostro de doncella. Pero ella es él,
pálido, abyecto,
que en la noche se llega hasta mi sueño
y como un perro fiel
me hace aspirar su aliento de témpano
y misterio
y con fría insistencia se me acerca
                               y me lame los pies.





miércoles, 19 de diciembre de 2012

Alberto Rodríguez Toscas: "El extranjero"



 

 

 

El extranjero

 

Hoy me puse mis galas de extranjero para salir a caminar. Esta ciudad no es mía. La recorro sin prisa. Dejo que me recorra como lo haría la mano de una niña abandonada en una caja de cartón ante la puerta de un prostíbulo. La ciudad ignora que yo existo. Me escurro entre portales, columnas, puentes, autos, muros, gente. Soy un fantasma aferrado a su túnica como al último madero de un bosque a punto de zozobrar entre las ruinas de un suburbio en llamas. En cada esquina me aseguro de que aún llevo la isla en peso doblada en el bolsillo. Asechan los ladrones. Los asesinos cumplen su ronda alrededor de los ensueños del paseante solitario. Despiertan exhaustos los amantes al regreso de la dura faena. Si algo le pasara a la isla en peso que llevo en el bolsillo, la lluvia que ha empezado a caer quedaría congelada en el aire y tendríamos que abrirnos paso por entre espadas de hielo. Si algo le pasara a la isla que llevo en el bolsillo. Me resguardo en la barra de un bar del barrio La Concordia y pido una cerveza y un reloj. Busco el aturdimiento en el reloj y la hora exacta en la cerveza. Escribo este poema al dorso de la carta donde me advierten que debo seis meses de alquiler. ¿Será muy tarde ya para rendirle cuentas de las derrotas de anoche a la noche de las derrotas de mañana? En la mesa contigua un hombre llora, otro habla con la sombra de un barco que navega desconsoladamente en la pared. Yo pago la cerveza y vuelvo a la intemperie de un mundo que gira a la velocidad de un lirio. Sí, esta ciudad no es mía, pero tampoco de quienes la heredaron. Es del alba, es del sueño, es de la noche. Por eso hoy todos nos pusimos las galas de extranjero para salir a caminar.







martes, 18 de diciembre de 2012

Amalia Bautista: "A dieta"


 

 

A dieta 

 

Me acosté sin cenar, y aquella noche
soñé que te comía el corazón.
Supongo que sería por el hambre.
Mientras yo devoraba aquella fruta,
que era dulce y amarga al mismo tiempo,
tú me besabas con los labios fríos,
más fríos y más pálidos que nunca.
Supongo que sería por la muerte.










lunes, 17 de diciembre de 2012

Carmen Bermúdez: "Blancanieves duerme sola"








BLANCANIEVES DUERME SOLA



Mi final no fue feliz, el príncipe me abandonó, me dejó sola con los enanitos, no con los siete, ¡menos mal!, lástima que entre ellos no estuvieran ni Bonachón ni Risueño.
¡Cuidado Princesas con los Príncipes encantados!, suelen ser ranas con capa. Desconfiad de esos cretinos que con su beso redentor, pretenden despertarnos de nuestro letargo, ahí es donde empieza el cuento.








domingo, 16 de diciembre de 2012

Alejandro Aura: "Mi hermano mayor"





Mi hermano mayor


Yo tenía un hermano mayor;
era siempre cinco años más amable y más sereno;
quería un escritorio y un caballo
y una manera nueva de contar los sueños
y una mina de azúcar, de seguro.
Le gustaba leer y razonaba,
a veces era tierno con las cosas
pero yo nunca vi que fuera un niño.
Era un hermano mayor con todo su traje azul marino,
con toda su camisa blanca blanca.
Yo tenía un hermano mayor
de pie sobre la luz;
me daban miedo las calles en la noche
y el corredor oscuro de la casa,
me daba miedo estar a solas con mi abuela,
pero tenía un hermano mayor
sobre la luz cantando.
Mi hermano mayor también era un fantasma,
una calavera, dientona,
una carcajada de monje a media noche.

Mi hermano era un muchacho blanco y sin anginas.
Por eso nunca nos comimos juntos
ninguna jícama del camino
ni rompimos du guasa los vidrios de las ventanas
ni nada que yo recuerde hicimos juntos.
Ni jugamos ni fuimos enemigos.
Éramos buenos hermano, como dicen
se habló de inteligencias y de escobas,
se discutió sobre los pantalones cortos y las hostias
y el carrito con ruedas de patines;
Se supo y se dijo que mi modo era grosero
y mi cabello oscuro.
Hace cinco años se casó mi hermano.
El que se casa pobre
tiene que andar cuidando su manera de contar estrellas,
tiene que andar despierto y trabajando, que remedio.
Se tiene que acabar de cuajo con los sueños, dicen.
Porque vienen los hijos, la suegra, los cuñados,
y lo dicen, aquello de los sueños, sin decoro,
sin tocarse la vena, sin énfasis ni estilo,
como el que dice que no sabe de dónde viene el hombre.
Hace cinco años que no crece ya mi hermano.

Mi hermano,
mi hermanito menor, mi consentido. 





sábado, 15 de diciembre de 2012

Marco Denevi: "La Bella Durmiente y el príncipe"







La Bella Durmiente del boque y el príncipe



La Bella Durmiente cierra los ojos pero no duerme. Está esperando al príncipe. Y cuando lo oye acercarse, simula un sueño todavía más profundo. Nadie se lo ha dicho, pero ella lo sabe. Sabe que ningún príncipe pasa junto a una mujer que tenga los ojos bien abiertos.










viernes, 14 de diciembre de 2012

Iván Rafael: "Análisis de la reforma del Código Penal"



 

 

Análisis de la reforma del Código Penal

 

Usted tiene una bomba.
Tipo penal del delito:
Tenencia ilícita de armas
junto a tráfico sanguíneo.

Usted tiene una bomba.
Procedimiento del juicio:
Será declarado culpable
siguiendo su propio ritmo.

Usted tiene una bomba.
Efectos del veredicto:
Le serán paralizadas
aurículas y ventrículos.

Usted tiene una bomba.
Atenuante admitido:
Que usted tenga una bomba
y nunca le haya latido.








jueves, 13 de diciembre de 2012

Julio Cortázar: "Lazos de familia"








Lazos de familia


Odian de tal manera a la tía Angustias que se aprovechan hasta de las vacaciones para hacérselo saber. Apenas la familia sale hacia diversos rumbos turísticos, diluvio de tarjetas postales en Agfacolor, en Kodachrome, hasta en blanco y negro si no hay otras a tiro, pero todas sin excepción recubiertas de insultos. De Rosario, de San Andrés de Giles, de Chivilcoy, de la esquina de Chacabuco y Moreno, los carteros cinco o seis veces por día a las puteadas, la tía Angustias feliz. Ella no sale nunca de su casa, le gusta quedarse en el patio, se pasa los días recibiendo las tarjetas postales y está encantada.
Modelos de tarjetas: “Salud, asquerosa, que té parta un rayo, Gustavo”. “Te escupo en el tejido, Josefina”. “Que el gato te seque a meadas los malvones, tu hermanita”. Y así consecutivamente.
La tía Angustias se levanta temprano para atender a los carteros y darles propinas. Lee las tarjetas, admira las fotografías y vuelve a leer los saludos. De noche saca su álbum de recuerdos y va colocando con mucho cuidado la cosecha del día, de manera que se puedan ver las vistas pero también los saludos. “Pobres ángeles, cuántas postales me mandan”, piensa la tía Angustias, “ésta con la vaquita, esta con la iglesia, aquí el lago Traful, aquí el ramo de flores”, mirándolas una a una enternecida y clavando alfileres en cada postal, cosa de que no vayan a salirse del álbum, aunque eso sí clavándolas siempre en las firmas vaya a saber por qué.







miércoles, 12 de diciembre de 2012

Mario Benedetti: "Arco iris"






Arco iris 


A veces
por supuesto
usted sonríe
y no importa lo linda
o lo fea
lo vieja
o lo joven
lo mucho
o lo poco
que usted realmente
sea

sonríe
cual si fuese
una revelación
y su sonrisa anula
todas las anteriores
caducan al instante
sus rostros como máscaras
sus ojos duros
frágiles
como espejos en óvalo
su boca de morder
su mentón de capricho
sus pómulos fragantes
sus párpados
su miedo

sonríe
y usted nace
asume el mundo
mira
sin mirar
indefensa
desnuda
transparente

y a lo mejor
si la sonrisa viene
de muy
de muy adentro
usted puede llorar
sencillamente
sin desgarrarse
sin deseperarse
sin convocar la muerte
ni sentirse vacía

llorar
sólo llorar

entonces su sonrisa
si todavia existe
se vuelve un arco iris.






martes, 11 de diciembre de 2012

Txuma Murugarren: "Manzanas rojas"







Manzanas rojas


 
El amor es un árbol -le dijo al escéptico que tenía al lado-. El viento lo dobla y lo inclina, le rompe algunas ramas, le aparecen nudos deformes, brotes desiguales. Así y todo, mirado en su conjunto, es hermoso. Brotes, heridas, cortes, cicatrices y demás lo hacen especial y atrayente. 
El amor es un árbol -le dijo otro al mismo escéptico-. Se debe alimentar, de otro modo, se debilita y se seca, ese árbol será en la medida que lo cuides, fuerte o enjuto, saludable y lleno o decaído y vacío. 
El amor es un árbol -le dijo un tercero al mismo escéptico-. Como un árbol, te protege y cobija, bajo su sombra se aguanta mejor el verano, escondido del calor inmisericorde del sol. También el invierno es más llevadero, porque te resguarda de la lluvia inclemente. Como con el árbol, cuando pongas tu cabeza sobre el pecho de la amada encontraras cobijo cuando llueve dentro de ti, por todo eso, el amor es un árbol. 
El escéptico no creía lo que decían esos ecologistas del amor. La comparación le resultaba excesivamente simple, inocente. Incluso llegó a sentir cierta vergüenza ajena con aquellas tontas explicaciones. Es problema de los enamorados -se dijo a si mismo-, se vuelven idiotas. De arriba abajo. Y todos sabemos la de tonterías que puede hacer un amigo cuando se enamora. 
Pensaba en todo esto camino de casa cuando la lluvia que acababa de empezar le empaño las gafas y no le dejaba ver. Esto le hizo sentir ganas  de llegar a casa, porque en la calle no había donde resguardarse. Llegó a casa y la vecina (una hermosa joven que acababa de mudarse), había dejado las bolsas de la compra en el suelo y se afanaba en abrir la puerta. Se quedo mirándola sin querer y,  tras el vaho dejado por la lluvia en sus gafas, le pareció una diosa. Una de las bolsas cedió al peso, se torció y cayó al suelo lo que contenía. Cuatro manzanas rojas, brillantes, cayeron escalera abajo. Se quedo sorprendido. ¡Si, el amor es un árbol!








lunes, 10 de diciembre de 2012

Miguel Hernández: "Tristes guerras"







Tristes guerras


Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.








domingo, 9 de diciembre de 2012

sábado, 8 de diciembre de 2012

José Manuel Caballero Bonald: "A batallas de amor campo de pluma"

 
 
 
 
A batallas de amor campo de pluma
 
 
Ningún vestigio tan inconsolable 
como el que deja un cuerpo
entre las sábanas 
         y más
cuando la lasitud de la memoria
ocupa un espacio mayor
del que razonablemente le corresponde.

Linda el amanecer con la almohada
y algo jadea cerca, acaso un último
estertor adherido
a la carne, la otra vez adversaria
emanación  del tedio estacionándose
entre los utensilios volubles
de la noche.

                 Despierta, ya es de día,
 mira los restos del naufragio
 bruscamente esparcidos
 en la vidriosa linde del insomnio.

Sólo es un pacto a veces, una tregua
ungida de sudor, la extenuante
reconstrucción del sitio
donde estuvo asediando el taciturno
material del deseo.
                                       Rastros
hostiles reptan entre un cúmulo
de trofeos y escorias, amortiguan
la inerme acometida de los cuerpos.

A batallas de amor campo de pluma. 
 
 
 
 
 
 

viernes, 7 de diciembre de 2012

Begoña Abad: "Miradas diferentes"









Miradas diferentes


La línea de la costa se reflejaba en los cristales de sus gafas. Medio echado en la tumbona, sostenía una cerveza helada entre las manos. Las gaviotas, que durante años había visto desde la soledad del faro como viejas compañeras, le parecían ahora simples pájaros chillones. El olor a sal y algas de la marea baja, disfrutado como un privilegio tanto tiempo, era ahora un hedor a podredumbre y muerte. En realidad todo le parecía muy diferente con un boleto de lotería premiado en el banco y un pasaje, tierra adentro, en el bolsillo del vaquero.









jueves, 6 de diciembre de 2012

Marcos Ana: "Autobiografía"







Autobiografía

 
Mi pecado es terrible;
quise llenar de estrellas
el corazón del hombre.
Por eso aquí entre rejas,
en diecinueve inviernos
perdí mis primaveras.
Preso desde mi infancia
ya muerte mi condena,
mis ojos van secando
su luz contra las piedras.
Mas no hay sombra de arcángel
vengador en mis venas:
España es sólo el grito
de mi dolor que sueña.









miércoles, 5 de diciembre de 2012

Juan Senís: "La inocencia prolongada"

 
 
 
 
La inocencia prolongada
 
 
La mañana en que Alberto, el chico más gallito de la clase, pregonó durante el recreo que los reyes eran los padres, Lourdes no se echó a llorar ni acudió a la maestra en busca de una negación, como el resto de sus compañeros. Fue a sentarse sonriente en un banco del patio y recordó embelesada, ungidos por una nueva luz que los volvía más reales, todos los juguetes que cada seis de enero habían aparecido sobre sus zapatos. Luego, se levantó y acudió adonde jugaban las chicas mayores, en busca de su hermana. Qué contenta se iba a poner cuando le contara que sus abuelos llevaban toda la vida mintiéndoles.