jueves, 28 de febrero de 2013

Mónica Lavín: "Motivo literario"


 

 

 

Motivo literario

 


Le escribió tantos versos, cuentos, canciones y hasta novelas que una noche, al buscar con ardor su cuerpo tibio, no encontró más que una hoja de papel entre las sábanas.







miércoles, 27 de febrero de 2013

Isabel Tejada: "Babel"








Babel



Miramos la guerra desde lejos
con los ojos blancos de un nómada
rehabilitado
A través de la maraña de lenguas como algas
creímos que eran otros los
crucificados
Y no hicimos nada











martes, 26 de febrero de 2013

Rafael Lozano: "Culpable"







Culpable



Tras estudiar fría y metódicamente mi caso por un largo período reflexivo de catorce años, he llegado a la más firme y convincente conclusión: ¡Soy culpable!. No sé de qué, pero acepto la comodidad que proporciona sentirte culpable y no estar en extrema lucha contra todo y todos.
Aún, después del tiempo transcurrido, desconozco de qué se me acusa. La lógica procesal exige que el fiscal informe sobre el acto delinquido, actuación que en mi caso se ha omitido, pero esto no excusa que yo sea un reo peligroso, antisocial y desaconsejable para la gente de bien, pues la ignorancia no me exime de la responsabilidad que me cabe en la realización del delito, ni puede –eso, menos aún- poner dudas sobre el veredicto al que han llegado personajes tan nobles.











lunes, 25 de febrero de 2013

Alberto Rodríguez Tosca: "El sufrimiento armado"






El sufrimiento armado 


Se sufre porque la vida sin dolor es una desvergüenza, un acto de cobardía que el que esto escribe ni ninguno de sus amigos se permitiría jamás.
Rafael Alcides.



Que yo no sufra este dolor como César Vallejo
no me da tanta pena como que no lo sufra como yo mismo.
Lo sufro como mi otro yo y eso me llena de una doble amargura.
Y si ese otro fuera mi segunda posibilidad
tampoco me dolería tanto,
pero resulta que ese Otro
es en Sí Mismo una voluntad de ser Uno,
y lo que es peor, una voluntad que me obliga
a ser la falsa imagen de su esperanza en el espejo.
Cuando el otro se mira yo lo estoy engañando,
sin embargo estoy a su servicio.
Entre él y yo hay tanta distancia, como entre yo
y mi deseo de ser Uno.
La vida sin dolor es una desvergüenza, pero si el dolor
no encuentra un cimiento donde pararse a cavilar
es desvergüenza dos veces.
El dolor es como el hombre, si el techo es propio
come hasta llenarse, si es ajeno
come lo que le sirven y espera a llegar al suyo
para servirse él mismo.
No se tema llevar el dolor por ahí con uno,
sentarlo a la mesa y presentarlo a los amigos,
con ternura, con dignidad, como se presenta una novia.
Si no lleva carné no se identifique con el dolor
porque estaría provocando la ira de los dioses
y de los hombres, y la desvergüenza sería infinita.
Y si alguna vez se le ocurre escribir un poema sobre el dolor,
-que por muchos disfraces que le ponga siempre será su dolor-
no se le ocurra escribir otro,
pues no lo sufriría como César Vallejo, ni como usted mismo,
y el primer cuchillo podría cortarle la mano.













domingo, 24 de febrero de 2013

Luis Mateo Díez: "Amantes"







Amantes





No pude creerlo hasta que los descubrí. Muchos me lo habían advertido.
En aquel momento ella, asustada, dejó de maullar pero él, que no se daba cuenta de que los estaba mirando, todavía siguió ladrando un rato.












sábado, 23 de febrero de 2013

Manuel Fernández-Vaca: "De edad humano (1)"





 


De edad humano (1)



Se hace bello el dolor
para que sea el Hombre;
bello el silencio
y la lágrima blanca en la mejilla;
la flor abierta a fuerza de llanto contenido
y el cotidiano amor
y el pan
y el agua.

Se hace hermosa la herida
y la salvaje sangre
de la amapola nueva
para que sea el hOmbre;
el mar, más rizo azul,
más blanca espuma
para la débil balsa
del naufragio.

“Todo
deja sentir un algo de perfume”,
un algo de gorjeo luminoso
para que sea el homBre.

Se hace música el llanto
y resplandor las húmedas pupilas.
Las  alas rotas del ruiseñor herido
se hacen hermosas
para que sea el hombrE.

La triste nieve de los enfermos rostros
se confunde en el nácar,
y en el albo jazmín,
y en la inmácula nube.

La espiga atarazada en el molino
adopta la hermosura de lo blanco
para que sea el Hombre.

Y cada sombra extiende
sobre la hierba virgen
bellas manchas violetas,
rastros de luz,
para que el llanto sepa a dulce vino,
para que sea hermoso el sufrimiento,
para que sea el homBre.










 

viernes, 22 de febrero de 2013

Juan Romagnoli: "Amante"








Amante
 
Con la excusa de ir al cajero automático, me hago una escapada de noche, sola y con ropa liviana, a encontrarme con él. Es que lo extraño, lo deseo. Es tan inteligente, suave y servicial, y su posición tan sólida. Es tan reservado y caballero. Nos reconocemos con una contraseña y entonces me da la bienvenida.
El acto furtivo nos provoca avidez. Como debo regresar pronto a servir la cena, no demoramos mucho y casi no hay tiempo para despedidas. Mientras me acomodo el vestido y guardo mis cosas en la cartera, él me recuerda que no olvide retirar mi tarjeta. No bien salgo, cierra la puerta discretamente.






jueves, 21 de febrero de 2013

Julio Cortázar: "Encargo"





Encargo


No me des tregua, no me perdones nunca.
Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil, no seas caricia ni guante;
tállame como un sílex, desespérame.
Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dálos.
Ven a mí con tu cólera seca de fósforos y escamas.
Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces.
No me importa ignorarte en pleno día,
saber que juegas cara al sol y al hombre.
Compártelo.

Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,
lo que nadie te pide: las espinas
hasta el hueso. Arráncame esta cara infame,
oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre.








miércoles, 20 de febrero de 2013

César Gavela "Amor"


 






Amor 



Yo tenía veinte años y el Puente era una ciudad de barro y de camiones, poblada de aventureros y comerciantes, de mujeres adustas y de niños crueles.
Pero en ese mundo también estaba ella, como una luz del sueño y de la duda. Por eso, cuando la conocí, la ciudad se volvió otra. Se adornó con flores imaginadas; flores que yo sentía, sin necesidad de verlas. Y también fue por entonces cuando más brilló el pavés de las calles. Cuando, en cada casa, vivían personas buenas, dispuestas a ayudarme, aunque no sé en qué cosa, porque yo no necesitaba nada.








martes, 19 de febrero de 2013

Ángela Botero López: "Alguien fuerte"


 

 

 

Alguien fuerte

 


Alguien fuerte  
debería venir  
a abrazarme  
como si yo fuera 
toda su vida.  
Como si yo fuera  
la única razón  
de su existir.  
Sólo eso,  
nada más.









lunes, 18 de febrero de 2013

Ana María Matute: "La niña fea"


 

 

 

 

La niña fea

 


La niña tenía la cara oscura y los ojos como endrinas. La niña llevaba el cabello partido en dos mechones, trenzados a cada lado de la cara. Todos los días iba a la escuela, con su cuaderno lleno de letras y la manzana brillante de la merienda. Pero las niñas de la escuela le decían: “Niña fea”; y no le daban la mano, ni se querían poner a su lado, ni en la rueda ni en la comba: “Tú vete, niña fea”. La niña fea se comía su manzana, mirándolas desde lejos, desde las acacias, junto a los rosales silvestres, las abejas de oro, las hormigas malignas y la tierra caliente de sol. Allí nadie le decía: “Vete”. Un día, la tierra le dijo: “Tú tienes mi color”. A la niña le pusieron flores de espino en la cabeza, flores de trapo y papel rizado en la boca, cintas azules y moradas en las muñecas. Era muy tarde, y todos dijeron: “Qué bonita es”. Pero ella se fue a su color caliente, al aroma escondido, al dulce escondite donde se juega con las sombras alargadas de los árboles, flores no nacidas y semillas de girasol.








domingo, 17 de febrero de 2013

Elvira Lozano: "Epílogo"







Epílogo
 

Creo que mi única forma satisfactoria de amar
es a través de las palabras.
O quizá, amar a las palabras,
hacer el amor a las palabras.

La mejor amante entre todas es la palabra
mullida donde recostar las heridas,
donde calmar el frío de los huesos.
La única que no traiciona.
La traicionada.

En la hora más ciega aparecen de súbito,
como la respuesta insospechada a una plegaria muda.
Son dulces y saladas, saben a promesas nunca prometidas.
Por eso nunca ofrecen:
son ellas las que se ofrecen.

Maltratadas, mancilladas, su cuerpo elástico
recupera al instante su forma primitiva y eterna,
cantando la canción de las cicatrices olvidadas.

Sólo ellas me rescatan.

Las palabras.







sábado, 16 de febrero de 2013

Alba Omil: "Obsesiones"







Obsesiones 



Soñé que me besaban: era sólo el latido de tu nombre que esa noche se durmió entre mis labios.









viernes, 15 de febrero de 2013

Amalia Bautista: "El dolor"







El dolor



El dolor no humaniza, no ennoblece
no nos hace mejores ni nos salva,
nada lo justifica ni lo anula.
El dolor no perdona ni inmuniza,
no fortalece o dulcifica el alma,
no crea nada y nada lo destruye.
El dolor siempre existe y siempre vuelve,
ninguno de sus actos es el último
y todos pueden ser definitivos.
El dolor más horrible siempre puede
ser más intenso aún y ser eterno.
Siempre va acompañado por el miedo
y los dos se alimentan uno a otro









jueves, 14 de febrero de 2013

Mario Benedetti: "Lingüistas"










Lingüistas



Tras la cerrada ovación que puso término a la sesión plenaria del Congreso Internacional de Lingüística y Afines, la hermosa taquígrafa recogió sus lápices y papeles y se dirigió hacia la salida abriéndose paso entre un centenar de lingüistas, filólogos, semiólogos, críticos estructuralistas y desconstruccionistas, todos los cuales siguieron su garboso desplazamiento con una admiración rayana en la glosemática.
De pronto las diversas acuñaciones cerebrales adquirieron vigencia fónica:
¡Qué sintagma!
¡Qué polisemia!
¡Qué significante!
¡Qué diacronía!
¡Qué exemplar ceterorum!
¡Qué Zungenspitze!
¡Qué morfema!
La hermosa taquígrafa desfiló impertérrita y adusta entre aquella selva de fonemas.
Sólo se la vio sonreír, halagada y tal vez vulnerable, cuando el joven ordenanza, antes de abrirle la puerta, murmuró casi en su oído: ''Cosita linda".










miércoles, 13 de febrero de 2013

Alberto Rodríguez Tosca: "Eran labios oscuros y palabras oscuras"






Eran labios oscuros y palabras oscuras



Eran labios oscuros y palabras oscuras.
Inventarios dormidos y balanzas de dudoso equilibrio.
Eran pasos cruzados y sueños y vigilias. Y vigilias
perdidas y sueños restaurados. Eran mapas y mapas.
Ciudades y secretos. Un forastero hablando de la vida.
Era la vida. Una guerra mundial en un retrato
en que mi madre está triste y yo estoy muerto.
Era un caballo blanco y un número infinito.
El juicio de la noción y de la máscara.
Noción del cielo máscara de un dado.
Era mi hermano que me iba a perdonar
pero no entonces sino un día.















martes, 12 de febrero de 2013

Rafael Lozano: "Espejos"








Espejos
 


No hay nada que irrite más que mirarse en el espejo. Quizás sea porque son de las pocas cosas que se resisten a doblegarse ante nosotros. Por eso, siempre que la ocasión me lo permite, entro en el aseo con la luz apagada, es la única manera de evitarlos. El problema es que como a mi mujer le gusta tenerlos colgados por todas partes de la vivienda, no me ha quedado más remedio que tapiar  las ventanas de la casa, así es que, con el paso de los años,  noto que cada vez parpadeo menos y que las aberturas de los ojos se me han cerrado. Ahora soy feliz porque, aunque ciego, esquivo, sin ningún temor, la presencia de estos pulidos objetos tan indiscretos.














lunes, 11 de febrero de 2013

Antonio Gracia: "El secreto"

 
 
 
 
 
El secreto
 
 (para Ángel L. Prieto de Paula)


Cuando sientas que el mundo te derrota,
no intentes combatirlo.
Edifica un castillo en tu interior
y cuelga terciopelos y templanza
en sus muros. Dispón un fuego manso
junto a la mesa de la biblioteca.
Mira el cielo brillar entre las llamas
y los libros. Inúndate de luz
en la frágil belleza de los cuadros.
Escucha el clavecín mientras tu pluma
persigue en la escritura algún sosiego.








domingo, 10 de febrero de 2013

Rosa Yánez: "Echar de menos"







Echar de menos


La abuela está revolviendo la casa de nuevo. No parece nerviosa, sólo obstinada en su búsqueda.  Saca todas las cosas de los cajones y las coloca de nuevo con cuidado. Mira tras los libros y va apartándolos por grupos y colocándolos de nuevo; en ocasiones aprovecha y limpia el polvo oculto en la parte de atrás. Se pone a escudriñar también en los armarios, entre la ropa, y viene bien porque encuentra ese jersey que se pierde o el calcetín que había dejado un gemelo solitario en el cajón. Incluso mira entre mis papeles, pero ya no le riño porque me he cansado y sé que no serviría de nada. Cuando la veo rebuscar en el cajón de mi ropa interior me preocupo un poco, pero enseguida continúa su inspección por otro lado.

Cuando a la abuela le da por registrar la casa, se pasa unos días concentrada en ello y es mejor dejarla. Luego se le pasa y se vuelve a su butaca, a mecerse con esa apariencia tranquila mientras mira a través del balcón abierto, aprovechando algún rayo de sol y con los dedos enredados en una labor de punto que nunca se sabe si avanza hacia algo concreto pero que siempre la acompaña. No sabemos qué busca la abuela, ni hay forma de que ella lo explique porque hace mucho que no habla y apenas asiente o niega con la cabeza para responder a las preguntas cotidianas -¿quiere usted cenar? ¿le traigo una manta?- A mí lo que me inquieta de sus búsquedas es que mamá me dijo que las lleva haciendo toda la vida y que no son cosas de la vejez como yo había creído. Y me preocupa, sobre todo, el arrebato que siento a veces de ponerme a buscar con ella.









sábado, 9 de febrero de 2013

Elvira Lozano: "La ciudad de las palabras"











La ciudad de las palabras



A veces creo que triste
me siento más tranquila.
Quizá sea
una forma de luchar
con la mentira, o que hoy
no me queden más lágrimas
con que borrar tus huellas.
A veces creo que triste
es más fácil escapar
de la incoherencia:
pasear a solas, creer
en todas las mentiras
o en ninguna, dibujar
el escenario desnudo
de tu vida.

Sin adornos, armada
sólo con miradas, te ofrezco
inventar un mundo donde
de veras quepan las palabras.












viernes, 8 de febrero de 2013

José Ángel Valente: "Desnudo"








Desnudo



El desnudo, hostigado por tantos juramentos, se deslizó en la noche. Pero la noche dijo todos sus secretos. Cayeron los andamios, se abatieron las torres. Siniestras las solapas llamaron a tu puerta. No tengo identidad dijiste. Y el desnudo volvió solar al día.








jueves, 7 de febrero de 2013

Every Castillo: "Nuditá"








Nuditá



Una mujer desnuda
avanza como el mar a fuego lento
se abre como una flor
se mueve como una balsa
descansa como un suspiro
se viste como un dolor.

Una mujer desnuda
camina por el fuego sin ahogarse
y de su corazón brotan palomas
que sueltan sueños que en la sombra arden.

Una mujer desnuda tiene miedo
de que aparezca el mundo y no haya nadie
que responda por todo lo soñado.














miércoles, 6 de febrero de 2013

Juan Romagnoli: "Enamorados"













(Fragmento extraído de unas declaraciones en las que contaba cómo fue su entrada en el mundo del cuento).


"Un buen microrrelato es aquel que deja en el lector la sensación de que le han metido la mano en el bolsillo sin que lo note y, sin embargo, no puede denunciar el hurto porque, de algún modo, el autor lo ha hecho sentirse cómplice. Como si el texto estableciera, entre escritor y lector, una suerte de Síndrome de Estocolmo literario".



-o-o-o-o-o-



Enamorados
 

Los enamorados caminan, en la noche silenciosa, por la arena de la playa. Cada tanto, las olas llegan a mojarles los pies.
-¿Me bajarías la luna? -pregunta ella.
-Si pudiera, sabés que sí -responde él.
Ambos quedan en silencio. Ella no parece convencida.
-Y bueno -reflexiona el enamorado-, "si la montaña no viene a Mahoma..."
Y el paso siguiente de los enamorados se prolonga una veintena de metros en el espacio, hasta posarse ambos, livianamente, en el polvo blanco.






martes, 5 de febrero de 2013

Carmen Beltrán: "Los hombros de los gigantes"









Los hombros de los gigantes


Ser bueno era un problema.
Muy grave si lo eras en muchas cosas.
Todos esperaban que cayeses,
que fallases estrepitosamente.
Un fracaso que evidenciara
esa imperfección que tú ya conocías.
Tu punto débil.
Rabiaban por conocerlo.
Te enfermaba su hipocresía
pero te aterraba estar solo.
Y te dejaste devorar por ellos.
Caíste.
Dejaste que te superaran
las veces que fueran necesarias
para lograr que te tuvieran
más pena que envidia.
No volviste a levantar cabeza.
Pero tampoco volviste a estar solo:
los hombros de todos
los triunfadores a los que aupaste
aguardan a que llores en ellos tu fracaso.