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viernes, 27 de septiembre de 2013

Rafel Lozano: "Espejismo"


 

 

 

Espejismo

 


Vivíamos un espejismo. Cuando despertamos, allí estaban los dioses, sonrientes, observando desde las altas torres de su reino, cómo, después del sueño, los pobres ilusos seguían enterrados en el fango de su quimera.












domingo, 21 de julio de 2013

Rafael Lozano: "Dos momentos en la vida"







Dos momentos en la vida 



Hay dos momentos en la vida
en los que podría jurar que soy feliz:
Uno,
cuando estoy contigo;
el otro,
cuando tú estás junto a mí.






miércoles, 3 de abril de 2013

Rafael Lozano: "El sabio"









El sabio



Me encanta esa manera tuya de embellecer las cosas. Presiento, que en el fondo de tu garganta siempre anida una bandada de letras, prestas a ser rescatadas por un mago de la palabra.
Así tú, diosa de la metáfora, para no alarmarme, cuando hablas de mi vejez prefieres decir “ese estado de la vida en el que las personas se hacen sabias”. Entonces, de tus ojos brotan chispas azucaradas que hacen que olvide mis achaques y te quiera más de lo que me cabe en el pecho.










viernes, 8 de marzo de 2013

Rafael Lozano: "Inventando al hombre nuevo"











Inventando al hombre nuevo




¿Dónde estoy? ¿Entro o salgo, me muevo o me ubico?
No sé quedarme quieto, haga lo que haga, siempre me dirijo a ningún sitio.
¿Qué digo? ¿Me piensan o existo?
¿Cuál es la diferencia entre vivir y ser vivido?
¿Cuál la de atrapar el espacio o ser arrollado por él mismo?
¿Vivimos el tiempo, o, tal vez, es éste el que nos transcurre?
En el mundo de los majaras, el loco es el más cuerdo. Está claro. O al menos, ellos no tratan de justificar su osadía.
Pero en el mundo de los hombres, el más coherente es la mascota de compañía. ¡Siempre dando a cambio de nada! Todo el rato mirando la sonrisa boba de tu tristeza.
Nos creemos de vuelta, cuando aún ni siquiera hemos emprendido el camino.
Somos lentos, perezosos y esquivos.
No tenemos salida. De nada sirvió la destrucción de Sodoma y Gomorra.
De nada sirvieron las plagas. De nada sirvió el diluvio.
Seguimos padeciendo las mismas carencias.
El hombre se autodestruye. El mundo se autoaniquila.
¿Qué queda más allá de la esquina?
¿Hay algo por lo que merezcamos ser salvados?
Nosotros mismos ponemos barreras a nuestras ilusiones.
Hacemos calendarios engañosos que nos sirven para nada.
Marcamos el tiempo, con falsas estaciones donde nadie se baja.
Inventamos absurdos relojes, inservibles calendarios, que a nadie convencen, con el enfermizo afán de aprisionar en ellos a los querubines juguetones.
Disfrutamos, trazando fronteras sobre imaginativos países: Raya, punto, raya, punto... Desolación para los hombres.
Las rayas son el hambre. Los puntos, las balas que disparan los fusiles.
Con las fronteras –igual que ocurre con las puertas-, pensamos que nos protegemos, cuando lo único que hacemos es levantar una barrera de odio.
¿Queda algo al volver la esquina?
De verdad, ¿existe alguna razón por la que merezcamos ser salvados?
¿Habrá un dios tan generoso que pueda aceptar nuestra maldad y nuestra agria soberbia?
Me atemorizan los santones, los profetas, los tímidos, los callados, los “buenos”. Son un eufemismo, un pozo ciego donde se acumula la bilis que más tarde vuelcan sobre los demás.
Prefiero los “golfos”, los estigmatizados, los rebeldes, los incomprendidos, y también los locos. Al menos, estos no ocultan su maldad tras un halo de inocencia.
Me siento más cómodo entre ellos. Tienes la impresión de que nunca traicionan y que cuando atacan, lo hacen de frente.
Reivindico a Lord Byron, Jean Genet, Céline, Sartre, Henry Miller o Cortázar en la lectura. 
Giuseppe Arcimboldo, Murillo, Picasso, Van Gogh o Goya en la pintura. 
Erik Satie, Mahler, Arvo Pärt, Jan Garbarek, Ian Anderson o Dylan en la música. 
Y a Chaplin, Lars Von Trier, Michel Haneke, los Monty Python o Michael Moore en el cine.
Me atrae su abismo. Ellos están lejos de la compresión de los iconoclastas y de los academicistas.
Pero lo que más rechazo produce es su atrevimiento a la transgresión, su ingenio, su manera de innovar, el descaro infrigido de adelantarse al tiempo y a ellos.

Golfos, asexuales, apóstatas de lo establecido, transformadores, visionarios, idealistas, transgresores, románticos de las causas perdidas, son los que perfilan y hacen avanzar el mundo. Sin ellos –aunque a muchos les cueste aceptarlo-, el hombre aún caminaría encorvado y con taparrabos.
Mientras, el resto se escuda en la torre de sus mentiras.
Hablan de absurdos conceptos, como el de reinventarse, pero esto no es más que una falacia para huir de la realidad que les atosiga.
Quieren creer que con el cambio de año -que ellos han inventado-, es posible que surja un hombre nuevo, allí donde no hay un terreno abonado.
Quieren pensar que el mundo será distinto, sólo por el mero hecho de desearlo.
Por unos segundos creen en la utopía del hombre nuevo, aunque ninguno haya cuidado de regar el platón de los deseos.
No sé qué hago aquí.
Sigo teniendo mis dudas de si salgo o si entro.
¿A quién se le ocurrió hacernos tan diferentes y meternos en un mismo planeta?
¿Por qué no se ideó pequeños asteroides donde colocar en uno a todos los locos, en otro, a los endemoniados, en el siguiente, a los engañados, en el de más allá, a los serviles, cercano a éste, el de los rastreros, y en dos más alejados, uno donde sueñen los visionarios y otro para que idealicen los utópicos?

No tenemos escapatoria, a no ser que nos pongamos en marcha e inventemos -de verdad, sin más excusas ni dilaciones-, al hombre nuevo, ese hombre real que nos impulse a movernos.




 







martes, 26 de febrero de 2013

Rafael Lozano: "Culpable"







Culpable



Tras estudiar fría y metódicamente mi caso por un largo período reflexivo de catorce años, he llegado a la más firme y convincente conclusión: ¡Soy culpable!. No sé de qué, pero acepto la comodidad que proporciona sentirte culpable y no estar en extrema lucha contra todo y todos.
Aún, después del tiempo transcurrido, desconozco de qué se me acusa. La lógica procesal exige que el fiscal informe sobre el acto delinquido, actuación que en mi caso se ha omitido, pero esto no excusa que yo sea un reo peligroso, antisocial y desaconsejable para la gente de bien, pues la ignorancia no me exime de la responsabilidad que me cabe en la realización del delito, ni puede –eso, menos aún- poner dudas sobre el veredicto al que han llegado personajes tan nobles.











martes, 12 de febrero de 2013

Rafael Lozano: "Espejos"








Espejos
 


No hay nada que irrite más que mirarse en el espejo. Quizás sea porque son de las pocas cosas que se resisten a doblegarse ante nosotros. Por eso, siempre que la ocasión me lo permite, entro en el aseo con la luz apagada, es la única manera de evitarlos. El problema es que como a mi mujer le gusta tenerlos colgados por todas partes de la vivienda, no me ha quedado más remedio que tapiar  las ventanas de la casa, así es que, con el paso de los años,  noto que cada vez parpadeo menos y que las aberturas de los ojos se me han cerrado. Ahora soy feliz porque, aunque ciego, esquivo, sin ningún temor, la presencia de estos pulidos objetos tan indiscretos.














lunes, 4 de febrero de 2013

Rafael Lozano: "Aforismos"








Aforismos


¡Nunca estuvo el mono tan enamorado de sí mismo!


-o-o-o-o-o-


El egoísmo está relacionado con la ausencia de amor.
Quien ama, se entrega y da, sin esperar recibir nada a cambio.

-o-o-o-o-o-

La generosidad es un acto reflejo de la racionalidad, mientras que la del ego, está íntimamente ligado a nuestro pasado animal.



-o-o-o-o-o-

Para salvarnos, cuando mantenemos nuestras batallas internas, siempre echamos mano de un culpable externo.

-o-o-o-o-o-

El hombre que ves,
no es el hombre que soy,
es el hombre que tu quieres ver.

-o-o-o-o-o-

El hombre que ves,
no es el hombre que soy,
es el hombre que quisiera ser.

-o-o-o-o-o-

Hay quien teme la soledad física, en cambio, a mí, lo que me aterra, es la soledad compartida.

-o-o-o-o-o-


Si el mal es la ausencia del bien,
y la fealdad la carencia de belleza,
¿qué es la vida y la muerte?
Conozco a vivos que deambulan como muertos,
y, a su vez, muertos que se pasean vivos por nuestros recuerdos.


-o-o-o-o-o-

Entre llegar y venir está el tramo más insalvable: morir.

-o-o-o-o-o-

No tiene sentido seguir buscando.
Si existes, al final terminaré encontrándote.

Aunque me quede sentado, acabarás en mis brazos.

-o-o-o-o-o-

Nadie debería morir.
La muerte es el mayor atentado criminal que se comete contra la vida.

-o-o-o-o-o-

El hombre debería ser eterno,
sólo así reventaría en su osadía.

-o-o-o-o-o-


...Y el hombre creo a Dios, y lo hizo a su imagen y semejanza.








sábado, 19 de enero de 2013

Rafael Lozano: "La terapia"






La terapia

Regresaba, feliz, de su última visita al psiquiatra.

“De seguir así el tratamiento que estamos empleando, pronto te hallarás libre de tu pesimismo agónico. Sólo queda que tú creas que lo puedes conseguir, y que en momentos de crisis apliques la terapia que estamos trabajando”.

Decidido a colaborar -y para no perder ocasión ni tiempo-, aquel obediente y pesimista paciente, durante el trayecto de vuelta a casa, trataba de cumplir a rajatabla los consejos de su eminente médico.

“Tengo que ser optimista”
“Debo ser optimista”
“Quiero ser optimista”
“Puedo ser optimista”
“¡Yo soy una persona optimista!”

Nada más llegar a casa, sin más dilación, abrió la ventana y se puso a respirar el ingrávido aire que envolvía su nueva personalidad.
Al día siguiente, la mañana apareció con la imagen de un cuerpo abrazado al acerado, justo en la perpendicular que formaba la ventana del terapiado y el suelo estrellador.









viernes, 11 de enero de 2013

Rafael Lozano: "Te espero"





Te espero


Puede ser que hasta te marches,
que me dejes abandonado
cuando las maletas estén medio hechas,
aunque confío
–cuando las nieves cubran mis miedos-,
que regreses un momento antes
de que la tristeza teja sobre mí su telaraña,
poco antes de que se amustie mi esperanza.

Por si acaso,
dejaré entreabiertas las puertas de mi alma,
y una llave debajo del felpudo,
por si un relámpago de aire
hubiera cerrado mis ojos.

Te espero.
Ya sabes en qué butaca te sueño.







sábado, 24 de noviembre de 2012

Rafael Lozano: "Soledad"







Soledad



Antes no te importaba.
Desdeñabas mi existencia
como el niño lo hace con el juguete viejo,
ni preguntabas si había comido,  
o si en mi soledad sentía algo de frío,
o qué miedos rondaban mis sueños,
si alguna espina en el alma me aquejaba, 
o si tenía donde caerme muerto...

¿Y ahora pretendes que te diga
dónde se pudre mi cuerpo?






viernes, 26 de octubre de 2012

Rafael Lozano: "El enigma de la muerte"






El enigma de la muerte

 
¿Has visto alguna vez
el rostro de la muerte?
Yo he dormido junto a ella,
en una cama llena de algodones rojos.
En determinadas ocasiones
me la encontraba por los pasillos,
o sentada en el sofá
leyendo, tranquilamente el periódico.

¿Sabías que a la muerte le gustan las bellas escenas
y que a veces lagrimea de emoción
cuando expira alguna de sus víctimas?
Yo la he visto componer poemas,
dibujar suspiros,
y, por la noche, cuando las penas abruman,
mirar las estrellas.

Es extraña la muerte,
nadie la conoce afondo,
es como una metáfora perfecta
que se pierde en el espacio.
Triste experiencia la de aquellos
que quisieron descifrarla:
a esta señora le encanta el misterio.