lunes, 10 de septiembre de 2012

Rafael Pérez Estrada: "Elegía"












Elegía 


Cuando murió, durante muchos días supe que sería suficiente con marcar su número para que ella misma me hablase de las excelencias del tiempo y de algunas noticias íntimas (estaba seguro que evitaría tratar de su propia muerte). Sin embargo, desconociendo yo la estética de los muertos, y el placer de sus conversaciones, me limitaba a apoyar la cabeza en el teléfono, y, sin descolgarlo, lloraba recordando su voz.





domingo, 9 de septiembre de 2012

Félix Grande: "Casida de la alta madrugada"











Casida de la alta madrugada

 

Cuando te acuerdes de mi cuerpo
y no puedas dormir
y te levantes medio desnuda
y camines a tientas por tus habitaciones
borracha de estupor y de rabia

en algún lugar de la Tierra
yo andaré insomne por algún pasillo
careciendo de ti toda la noche
oyéndote ulular muy lejos y escribiendo
estos versos degenerados.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Manuel Rivas: "Primer amor"










Primer amor

Gaby, Gabriela, es mayor que yo. Creo que mucho mayor. Me lleva, por lo menos, dos años. Después de tanto tiempo, no esperaba encontrarla en la aldea, en Aita, pero allí estaba, sentada lánguidamente en la bancada de piedra de los Brandariz, entre dos tiestos de geranios.
-Hola.
-Hola.
-¿Qué tal?
-Bien. ¿Y tu?
-Bien. Muy bien. Bueno, fatal.
En realidad, era mucho mayor que yo. Tres años, quizá.
-Estás muy delgada.
-Tu también estás muy delgado.
Llevaba una falda larga y tenía los pies desnudos. Eran unos pies grandes, de hombre.
-Estuviste fuera.
-Sí.
-A lo mejor yo también me marcho.
-¿Ah, sí?
-Sí. Voy a marcharme. Estoy pensando hacer un viaje. Pero muy lejos, ¿sabes? A Australia o a un sitio de ésos –digo yo.
-Sería fabuloso.
-Sí, casi seguro que me voy a Australia. Un amigo mío tiene allí a sus padres. Se hizo radioaficionado y habla con ellos por la noche.
-Yo estuve en Barcelona, ¿sabes? Viví con gente y así.
-Ah, Barcelona, claro. Nunca he hecho un viaje, ¿sabes? Me gustaría hacer algo importante. Australia, o algo así.
-Debe ser alucinante. Tan lejos.
-Mi amigo dice que si hiciéramos desde aquí un agujero que atravesara toda la tierra, saldríamos a Australia. ¿Qué tal en Barcelona?
-Bien. Bueno, regular. Mal.
-Mi amigo me regaló un reloj. Te despierta con la música de Cumpleaños Feliz. Happy birthday to you. También tiene la hora de Tokio, y de Londres, y de Nueva York. Y puedes anotar teléfonos y guardarlos. Es como un ordenador. Mira, mira, fíjate.
-¡Oh, qué bien, es fantástico! ¿Sabes? Yo tengo una hija.
-¿Una hija?
-Sí, ¿quieres verla?
Y me invitó a pasar, sonriendo, como si le doliera sonreír.





viernes, 7 de septiembre de 2012

Antonio Gamoneda: "Amor"









Amor


Mi manera de amarte es sencilla:
te aprieto a mí
como si hubiera un poco de justicia en mi corazón
y yo te la pudiese dar con el cuerpo.

Cuando revuelvo tus cabellos
algo hermoso se forma entre mis manos.

Y casi no sé más. Yo sólo aspiro
a estar contigo en paz y a estar en paz
con un deber desconocido
que a veces pesa también en mi corazón.