sábado, 10 de noviembre de 2012

Agustín García Calvo: "Sermón de ser y no ser"







Fragmento de "Sermón de ser y no ser

(Versos 74 al 91)


 ...Por eso se ha inventado
la guerra y las verdades y el Amor y tantos
ministerios laborales; y por eso mienten
y, en consecuencia, matan, y si el caso llega,
se matan ellos mismos, demostrando en vivo
que la vida ya no es nada, sino, en todo caso,
del ser materia propia. Y hasta son, por cierto,
tan necios y pedantes que, tras el invento
de la familia, y la nación, y la persona,
y las clases, y las razas, izan todavía
la bandera de la Humanidad y se proclaman
del Hombre defensores y de sus derechos
naturales, y los hombres, irrisoriamente,
se hacen humanistas, como los alemanes
devenían alemanistas, o como oficinistas
los oficinistas, y los leones, si pudieran,
se harían leonistas, o como era Lope
lopista por esencia...






viernes, 9 de noviembre de 2012

Rocío Cerón: "El hombre Cabal"






El hombre cabal
 

El hombre cabal, hombre que a pesar de sí mismo contruye un pulso, una arquitectura de vida -manifestación estructural de cómo hacer alma aún al hilo de la fatalidad-, contempla los días desde un resquicio distinto al resto de los hombres. En sus hombros se posa el destino como el aire acariciando la nuca de un condenado a muerte. Este hombre siembra en tierra árida y de ella nacen alisos, brezos y sauces. La música de los misterios de lo púrpura, de los miembros sujetos al cuerpo -armazón de lodo y conjuro- resuena vocálicamente en su frente.
El hombre cabal se marchita bajo la sombra de un árbol de palabras. No se mueve de tierra porque la raíz de su pensamiento es una hoz que le corta el aliento. Y su sed de respiro sólo aquieta afanes mientras escucha de las hojas la última nota del voraz juego de la muerte. Mientras calla el mundo se le descubre.
Su mirada: relámpago del suicida.







jueves, 8 de noviembre de 2012

Elena Casero: "Comprensión"









Compresión


Anoche me morí en tus brazos. Lo hice sin pensar, por cariño, como lo he hecho todo por ti. Pusiste cara de susto, pero te duró poco tiempo. Después, cuando yo ya había cerrado los ojos y creías que no te podía ver, te relajaste y sonreíste feliz. Me abandonaste en el sofá, tal como me había muerto, algo desmadejada. Entonces te escuché hablar con ella. Tu voz sonaba con un timbre pulido, tan diferente del que usas conmigo, que parece hecho de productos abrasivos, de los que arañan el corazón. Te cambiaste de ropa, te perfumaste y saliste de la habitación sin darme siquiera un triste beso. Esta mañana, he decidido no volver a morirme nunca más.







miércoles, 7 de noviembre de 2012

Robert Frost: "Fuego y hielo"




Fuego y hielo

 
Unos dicen que el mundo terminará en fuego,
otros dicen que en hielo.
Por lo que he gustado del deseo,
estoy con los partidarios del fuego.
Pero si tuviera que sucumbir dos veces,
creo saber bastante acerca del odio
como para decir que en la destrucción, el hielo
también es poderoso
Y bastaría.