miércoles, 14 de noviembre de 2012

Friedrich Hölderlin: "La Primavera"


 




I
 
LA PRIMAVERA

 
De lejanas alturas desciende el nuevo día,
Despierta de entre las sombras la mañana,
A la humanidad sonríe, engalanada y alegre,
De gozo está la humanidad suavemente penetrada.

Nueva vida desea al porvenir abrirse,
Con flores, señal de alegres días,
Cubrir parece la tierra y el gran valle,
Alejando la Primavera todo signo doloroso.







martes, 13 de noviembre de 2012

Pedro Salinas: "La forma de querer tú"






La forma de querer tú


La forma de querer tú      
es dejarme que te quiera.
El sí con que te me rindes
es el silencio. Tus besos      
son ofrecerme los labios
para que los bese yo.
Jamás palabras, abrazos,      
me dirán que tú existías,
que me quisiste: Jamás.
Me lo dicen hojas blancas,      
mapas, augurios, teléfonos;
tú, no.
Y estoy abrazado a ti
sin preguntarte, de miedo      
a que no sea verdad
que tú vives y me quieres.
Y estoy abrazado a ti      
sin mirar y sin tocarte.
No vaya a ser que descubra
con preguntas, con caricias,      
esa soledad inmensa
de quererte sólo yo. 









lunes, 12 de noviembre de 2012

Jaime Valdivieso: " Antropofagia"









Antropofagia


Tanto se amaron Juan Luis y Luisa María que decidieron quitarse la vida.
Pero querían que el mismo amor, el deseo, la voracidad erótica fuera su cuchillo y su verdugo.
Y decidieron irse a un motel.
Allí estuvieron tres días y dos noches.
Después, nadie pudo explicarse jamás el misterio: dos esqueletos intactos sobre una cama, cubiertos aún por una delgada película de baba, como si una lengua ávida y morosa hubiese recorrido cada uno de los huesos dejándolos suaves y transparentes. 






domingo, 11 de noviembre de 2012

Carmen Ruf: "Te extenderé un manto de verdes montañas"








Te extenderé un manto de verdes montañas


Te extenderé un manto de verdes montañas
para acoger tu sufrimiento en mis entrañas,
y planearás suavemente tu vuelo
para detenerte un instante en mi mirada.
Tus manos indagarán mi cuerpo,
y me comerás como uvas maduras al otoño.
Tu silencio me hablará constantemente,
y yo intentaré descifrar –sin prejuicio- sus notas.
Tu sonrisa será para mí el alba de cada amanecer,
y tus lágrimas contenidas, melodías de cuerdas de arpa.
Tu ternura me invadirá toda,
me abrirá toda,
me acogerá toda,
para diluirme en tu cuerpo como garza dorada.