miércoles, 23 de enero de 2013

Edgar Allan García: "Detestaba..."







Detestaba de tal manera a su exnovio y anhelaba con tanta fuerza tomar revancha por todo lo que había sufrido con él, que cuando éste regresó a pedir que volvieran a estar juntos, ella aceptó de inmediato.





martes, 22 de enero de 2013

Claudio Rodríguez: "Cuando tú duermes"







Cuando tú duermes



Cuando tú duermes
pones los pies muy juntos,
alta la cara y ladeada, y cruzas
y alzas las rodillas, no astutas todavía;
la mano silenciosa en la mejilla izquierda
y la mano derecha en el hombro que es puerta
y oración no maldita.

Qué cuerpo tan querido,
junto al dolor lascivo de su sueño,
con su inocencia y su libertad,
como recién llovido.

Ahora que estás durmiendo
y la mañana de la almohada,
el oleaje de las sábanas,
me dan camino a la contemplación,
no al sueño, pon, pon tus dedos
en los labios,
y el pulgar en la sien,
como ahora. Y déjame que ande
lo que estoy viendo y amo: tu manera
de dormir, casi niña,
y tu respiración tan limpia que es suspiro
y llega casi al beso.

Te estoy acompañando. Despiértate. Es de día.











lunes, 21 de enero de 2013

Eduardo Galeano: "Celebración de la fantasía"



 

 

 

Celebración de la fantasía

 


Fue a la entrada del pueblo de Ollantaytambo, cerca del Cuzco. Yo me había despedido de un grupo de turistas y estaba solo, mirando de lejos las ruinas de piedra, cuando un niño del lugar, enclenque, haraposo, se acercó a pedirme que le regalara una lapicera. No podía darle la lapicera que tenía, por que la estaba usando en no sé que aburridas anotaciones, pero le ofrecí dibujarle un cerdito en la mano.
Súbitamente, se corrió la voz. De buenas a primeras me encontré rodeado de un enjambre de niños que exigían, a grito pelado, que yo les dibujara bichos en sus manitas cuarteadas de mugre y frío, pieles de cuero quemado: había quien quería un cóndor y quién una serpiente, otros preferían loritos o lechuzas y no faltaba los que pedían un fantasma o un dragón.

Y entonces, en medio de aquel alboroto, un desamparadito que no alzaba mas de un metro del suelo, me mostró un reloj dibujado con tinta negra en su muñeca:

-Me lo mandó un tío mío, que vive en Lima -dijo

-Y anda bien -le pregunté

-Atrasa un poco -reconoció.









domingo, 20 de enero de 2013

Carmen Beltrán: "Posdata"







Posdata



a pesar de todo 
a veces
somos capaces de mirarnos
sin reproches, sin dudas
y nos perdonamos
(apreciamos incluso)
la evidente distancia que existe
entre las verdades
que cada uno de nosotros
sostiene
entonces
la amistad, el amor, la risa
todo eso también es cierto