Un lugar para la Poesía, el Microrrelato, la Ficción y otros textos errantes.
lunes, 4 de febrero de 2013
Rafael Lozano: "Aforismos"
Aforismos
¡Nunca estuvo el mono tan enamorado de sí mismo!
-o-o-o-o-o-
El egoísmo está relacionado con la ausencia de amor.
Quien ama, se entrega y da, sin esperar recibir nada a cambio.
-o-o-o-o-o-
La generosidad es un acto reflejo de la racionalidad, mientras que la del ego, está íntimamente ligado a nuestro pasado animal.
-o-o-o-o-o-
Para salvarnos, cuando mantenemos nuestras batallas internas, siempre echamos mano de un culpable externo.
-o-o-o-o-o-
El hombre que ves,
no es el hombre que soy,
es el hombre que tu quieres ver.
-o-o-o-o-o-
El hombre que ves,
no es el hombre que soy,
es el hombre que quisiera ser.
-o-o-o-o-o-
Hay quien teme la soledad física, en cambio, a mí, lo que me aterra, es la soledad compartida.
-o-o-o-o-o-
Si el mal es la ausencia del bien,
y la fealdad la carencia de belleza,
¿qué es la vida y la muerte?
Conozco a vivos que deambulan como muertos,
y, a su vez, muertos que se pasean vivos por nuestros recuerdos.
-o-o-o-o-o-
Entre llegar y venir está el tramo más insalvable: morir.
-o-o-o-o-o-
No tiene sentido seguir buscando.
Si existes, al final terminaré encontrándote.
Aunque me quede sentado, acabarás en mis brazos.
-o-o-o-o-o-
Nadie debería morir.
La muerte es el mayor atentado criminal que se comete contra la vida.
-o-o-o-o-o-
El hombre debería ser eterno,
sólo así reventaría en su osadía.
-o-o-o-o-o-
...Y el hombre creo a Dios, y lo hizo a su imagen y semejanza.
domingo, 3 de febrero de 2013
Auirelio González Ovies: "Deshielo"
Deshielo
Enero. Sus últimas
estancias. El sol
está más alto.
Alguna lagartija asoma
entre los setos.
Brotan ya los narcisos
con la misma pasión que un día
sentí sobre mi cuerpo.
estancias. El sol
está más alto.
Alguna lagartija asoma
entre los setos.
Brotan ya los narcisos
con la misma pasión que un día
sentí sobre mi cuerpo.
Respiro hondo. Rejuvenezco
un poco y siento
-qué contradicción dulce-
que envejezco.
un poco y siento
-qué contradicción dulce-
que envejezco.
sábado, 2 de febrero de 2013
Oscar Wilde: "El hombre que contaba historias"
El hombre que contaba historias
Había una vez un hombre muy querido de su pueblo porque
contaba historias. Todas las mañanas salía del pueblo y, cuando volvía por las
noches, todos los trabajadores del pueblo, tras haber bregado todo el día, se
reunían a su alrededor y le decían:
-Vamos, cuenta, ¿qué has visto hoy?
Él explicaba:
-He visto en el bosque a un fauno que tenía una flauta y que obligaba a danzar a un corro de silvanos.
-Sigue contando, ¿qué más has visto? -decían los hombres.
-Al llegar a la orilla del mar he visto, al filo de las olas, a tres sirenas que peinaban sus verdes cabellos con un peine de oro.
Y los hombres lo apreciaban porque les contaba historias.
Una mañana dejó su pueblo, como todas las mañanas... Mas al llegar a la orilla del mar, he aquí que vio a tres sirenas, tres sirenas que, al filo de las olas, peinaban sus cabellos verdes con un peine de oro. Y, como continuara su paseo, en llegando cerca del bosque, vio a un fauno que tañía su flauta y a un corro de silvanos... Aquella noche, cuando regresó a su pueblo y, como los otros días, le preguntaron:
-Vamos, cuenta: ¿qué has visto?
Él respondió:
-No he visto nada.
-Vamos, cuenta, ¿qué has visto hoy?
Él explicaba:
-He visto en el bosque a un fauno que tenía una flauta y que obligaba a danzar a un corro de silvanos.
-Sigue contando, ¿qué más has visto? -decían los hombres.
-Al llegar a la orilla del mar he visto, al filo de las olas, a tres sirenas que peinaban sus verdes cabellos con un peine de oro.
Y los hombres lo apreciaban porque les contaba historias.
Una mañana dejó su pueblo, como todas las mañanas... Mas al llegar a la orilla del mar, he aquí que vio a tres sirenas, tres sirenas que, al filo de las olas, peinaban sus cabellos verdes con un peine de oro. Y, como continuara su paseo, en llegando cerca del bosque, vio a un fauno que tañía su flauta y a un corro de silvanos... Aquella noche, cuando regresó a su pueblo y, como los otros días, le preguntaron:
-Vamos, cuenta: ¿qué has visto?
Él respondió:
-No he visto nada.
viernes, 1 de febrero de 2013
Almudena Guzmán: "Señor, ahora que mi piel..."
Señor, ahora que mi piel…
Señor,
ahora que mi piel y la suya
-después de las sábanas-
han formado un nuevo “collage” en el agua,
no es el mejor momento para hablarle,
desde luego,
pero aprovechando que estoy arriba
y usted debajo,
quisiera decirle
-casi no me atrevo con sus ojos-
que no puedo más
que voy a pararme.
ahora que mi piel y la suya
-después de las sábanas-
han formado un nuevo “collage” en el agua,
no es el mejor momento para hablarle,
desde luego,
pero aprovechando que estoy arriba
y usted debajo,
quisiera decirle
-casi no me atrevo con sus ojos-
que no puedo más
que voy a pararme.
-Era el placer como una de esas muñecas rusas que se abren
y aparece otra,
y otra…-.
y aparece otra,
y otra…-.
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