viernes, 15 de marzo de 2013

Clara Marañón: "Caronte no ayuda"

 
 
 
 
 
Caronte no ayuda
 
 
 Entra.
Quiero que tiemble mi vientre como una pregunta oscura.
Hoy he querido nacer. Tú no sabes
qué es estar allí y regresar y sentir
todavía el roce de
esas manos como tierra quemada.
Qué vejez.
Qué resto apenas de vida.
Eran sus cuerpos
columnas retorcidas de sal
y sus manos una sed extendida hacia mis brazos.
Qué vejez.
Qué resto apenas.
Hoy mi edad se ha
puesto de rodillas ha inclinado la cabeza entra en mí
dame el vino rojo de tu boca —tus piernas son fuertes
aún y tus brazos.
Mi edad se ha dejado azotar
y hay algo en mí de caballo gastado.
Entra
entra
(no quiero morir) entra
que tiemble mi vientre como el cuervo.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  

jueves, 14 de marzo de 2013

Ana María Shua: "Circo pobre"








Circo pobre


En un circo pobre cada artista tiene que cumplir varias funciones. Si nos fijamos bien, sin dejamos engañar por el cambio de traje y maquillaje, veremos que muchos tratan de aprovechar sus habilidades en varias suertes. Por ejemplo, la equilibrista es la ecuyere, los acróbatas son contorsionistas, el director del circo es el boletero y también el mago (ante el público, ante los acreedores). Algunos son más difíciles de descubrir, porque eligen papeles muy distintos entre sí, como la trapecista que hace de mono amaestrado (o al revés), los elefantes que trabajan de acomodadores, los payasos convertidos en aro de fuego. Pero la prueba más difícil es la del domador, que es también el tigre, cuando tiene que meter la cabeza adentro de su propia boca.






miércoles, 13 de marzo de 2013

Iván Rafael: "La noche tan temprano"









La noche tan temprano



Me ha pillado la noche tan temprano,
tan de repente,
-con el pelo mojado todavía
y el café
dando vueltas en el microondas-
que perdona que vuelva de nuevo
a levantar el edredón
y a taparme con las sábanas,
a abrazarte por el dorso
y a descubrirte el cuello,
a desearte dulces sueños
y a la nuca.

Me ha pillado la noche tan temprano,
tan de repente,
que luego ya me levanto otra vez.

Ésta
contigo.








martes, 12 de marzo de 2013

José María Merino: "Pie"







Pie



De soltero ha pasado a solterón y está bien acostumbrado a dormir solo. Una noche lo despierta la sensación de un contacto insólito, uno de sus pies ha tropezado con la piel cálida y suave de un pie que no es suyo. Mantiene su pie pegado al otro y extiende su brazo con cuidado para buscar el cuerpo que debe de yacer al lado, pero no lo encuentra. Enciende la luz, separa las ropas de la cama, allí dentro no hay nada. Imagina que ha soñado, pero pocos días después vuelve a despertarse al sentir de nuevo aquel tacto de suavidad y calor ajeno, y hasta la forma de una planta que se apoya en su empeine. Esta vez permanece quieto, aceptando el contacto como una caricia, antes de volver a quedarse dormido. A partir de entonces, el pequeño pie viene a buscar el suyo noche tras noche. Durante el día, los compañeros, los amigos, lo encuentran más animoso, jovial, cambiado. Él espera la llegada de la noche para encontrar en la oscuridad el tacto de aquel  pie en el suyo, con la impaciencia de un joven enamorado antes de su cita.