viernes, 8 de mayo de 2015

Manuel Moya: "Apunte para un niño muerto"










APUNTE PARA UN NIÑO MUERTO


                                                               a fran y a pilar, su madre


Dulces son las praderas y los azules días del verano,
el peso de la brisa y el olor de la lluvia en los pinares.
Dulce es el agua que mansa corre por la acequia
y el corazón de quien ríe y la voz cuando susurra.
Fran estuvo aquí y es la pradera, un día azul de estío,
la acequia, los pinares, la voz amarilla del susurro.
Se marchó sin saber de las nubes que manchan el otoño,
sin ver el óxido en los muros, el batir de las puertas,
la oscuridad de los pozos. Azul era su pecho.
y llenaba de azul los almanaques,
las manos, los jardines, los domingos,
mientras un lento escarabajo trepaba hasta sus labios
enloquecido de luz y de inocencia.
No hay nada más tibio ni nada hay más amargo
que la voz de un niño
que, como un tren, hace temblar nuestra memoria.




(De “Apuntes del natural”, Fundación José Manuel Lara, 2013)












jueves, 7 de mayo de 2015

Jesús Aguado: "Mi enemigo me busca"




Obra de Armand Guillaumin






 
MI ENEMIGO ME BUSCA


Mi enemigo me busca para amarme,
para abrir mis heridas con sus manos de sal
y derramarse en ellas. Porque él le llama amor
a esta constancia o fuego
que nos rasga la piel y la ofrece a la noche y a los buitres.
Me acaricia con tiernas dentelladas
y me ofrece la muerte –esa herida perfecta-
como un dulce.


(De “La poesía más joven, Una antología de la Nueva Poesía Andaluza”, Qüásyeditorial, 1991)









 

miércoles, 6 de mayo de 2015

Rafael Alcalá: "No hubo otro marzo que la lluvia"











NO HUBO OTRO MARZO QUE LA LLUVIA



No. No hubo otro marzo que la lluvia
labrando los cuadrantes de tu boca.
Ni más huida que el hueco del silencio
punzado por los dardos de la angustia.

Por no haber,
no hubo ni maleza a voces que sesgar.
Pues ahora que, en el lecho del hábito
me aquieto, he de decirte:
la mar toda prendió al filo de tu cuerpo,
cansada de admirar las rosas del crepúsculo.



(De “Alcazaba I: poesía actual en Málaga”, Editorial Ágora, 2005)






martes, 5 de mayo de 2015

Alfonso Pexegueiro: "Sólo matando encontré mi libertad"












SÓLO MATANDO ENCONTRÉ MI LIBERTAD





sólo matando encontré mi libertad
sólo asesinando
sólo en la noche que tú desconfías
en el mar con sus deseos locos de santidad
en la bahía donde el silencio
congela las maravillas del incesto, a los pies de la arena,
en los días de tu aborto
con el vientre hinchado de calamidades
(luna acampando en la tristeza)

tu primer pájaro feliz para el verano
(otro yo, tú)
metafísica feliz, sedúceme;
en la ejecución de las tardes, cuando me embriago

en ver lo cómico de la realidad
estuvo el progreso,
obstinada vigía,
¿seremos fuertes después de ser necios?

pero ella prefirió perder el hábito de vivir
a ser enigma de las artes
"la felicidad está en el horror"
peludas piernas de duda que no aprecio

las arenas del camino son así estériles y azules 





 (De "La isla de la mujeres locas", Edicions del Mall, 1986)