ACOSO Y DERRIBO
Soborné a los vecinos para saber tu nombre.
Vigilé las pequeñas rutinas de tus días solitarios.
Me aprendí la matrícula,
el número de pie,
el camino al
trabajo...
El tiro equivoqué:
tu bolsa de basura me ha dicho esta mañana
que eres uno de tantos.
(De
“Nanas para hombres grises”, Edita Diputación de Huelva, 2005)



