domingo, 14 de junio de 2015

Constantino Cavafis: "La ciudad"









 LA CIUDAD



Dijiste: “Iré a otra tierra, iré a otro mar.  
Otra ciudad ha de haber mejor que ésta.
Cada esfuerzo mío es una condena dictada;
 
y mi corazón está –como un muerto- enterrado.
¿Hasta cuándo estará mi alma en este marasmo?
Adonde vuelva mis ojos, adonde quiera que mire
 
veo aquí las negras ruinas de mi vida,
donde pasé tantos años que arruiné y perdí.”

No hallarás nuevas tierras, no hallarás otros mares.
La ciudad te seguirá. Vagarás por las mismas
calles. Y en los mismos barrios te harás viejo;
y entre las mismas paredes irás encaneciendo.
Siempre llegarás a esta ciudad. Para otra tierra –no lo esperes-
no tienes barco, no hay camino.
Como arruinaste aquí tu vida,
en este pequeño rincón, así
en toda la tierra la echaste a perder.





(De “Poesía completa”, Alianza Editorial, 1991)












sábado, 13 de junio de 2015

Luis Cernuda: "Desdicha"











DESDICHA



Un día comprendió cómo sus brazos eran
Solamente de nubes;
Imposible con nubes estrechar hasta el fondo
Un cuerpo, una fortuna.

La fortuna es redonda y cuenta lentamente
Estrellas en el estío.
Hacen falta unos brazos seguros como el viento,
Y como el mar un beso.

Pero él con sus labios,
Con sus labios no sabe sino decir palabras;
Palabras hacia el techo,
Palabras hacia el suelo,
Y sus brazos son nubes que transforman la vida
En aire navegable.



(De “Un río, un Amor”, Ediciones Cátedra, 1999)










viernes, 12 de junio de 2015

José Corredor-Matheos: "Unas veces te enfadas"













UNAS VECES TE ENFADAS



Unas veces te enfadas,
y otras también.
Y, de pronto, sonríes.
Todo está bien.
Me gusta como eres,
estés tú como estés.
El amor no repara:
es.



(De “¿Sabrá volar el mar?, Ediciones El Jinete Azul, 2010)










jueves, 11 de junio de 2015

Eduardo Jordá: "En el quinto año del reinado de Hut-Sung











EN EL QUINTO AÑO DEL REINADO DE HUT-SUNG




Comemos brotes de bambú.
La lluvia de ayer, hoy es un carámbano.
No queda leña, y oigo ya los pasos
del hombre que recauda los impuestos.
Un cuervo es más dichoso que nosotras.
Pero siempre que cojo a mi hija en brazos,
me siento poderosa y pierdo el miedo.
Ella y yo, solas,
podríamos parar a cien caballos.
Ella y yo, solas,
podríamos echar a un emperador injusto.
Ella y yo, solas,
podríamos salvar un reino en ruinas.




(De “Pero sucede”, Editorial Renacimiento, 2010)