Mostrando entradas con la etiqueta Agustín García Calvo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Agustín García Calvo. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de marzo de 2013

Agustín García Calvo: "Juraría"




 

 

 

 Juraría

 


Juraría que he sido feliz
una vez en la tierra.
Pero tú no lo sepas, mi alma
pero tú no lo sepas.

No sé el día, el año tampoco,
ni el siglo siquiera,
ni si fue de mañana o de tarde
o noche serena.
Pero yo juraría que un día
fue la paz de la guerra.

No sé quién estaba conmigo,
si era blanca o era morena,
ni si era de amor o del solo
temblor de la yerba.
Pero yo juraría que fue
verdad verdadera.

Yo de cierto no sé si fui yo
o fue otro cualquiera:
sólo que era feliz y que toda
la vida lo era.
Pero tú no lo sepas, mi alma,
pero tú no lo sepas.









domingo, 18 de noviembre de 2012

Agustín García Calvo: Final del "Sermón de ser y no ser"







Fragmento de "Sermón de ser y no ser"


(Versos 2006 al 2016)


...Al fin y al cabo, tanto
no hay de qué penar por ser el ser que uno es: pues nada
es definitivo, sino borrador: tú mismo,
cuando también doctrina te hayas vuelto y carga
positiva, habrás de ver que no habrá de faltarte
quien a tu vez te niegue y te deshaga y deje
en libertad y olvido todas tus palabras.
Bendito aquel que venga con la mano en alto
y borre las cenizas de la muerte, un día
que la red de oro de par en par se abra al aire
y se pierden los murciélagos por el hondo cielo.









viernes, 16 de noviembre de 2012

Agustín García Calvo: "La cara del que sabe"







La cara del que sabe
 

Cuando veas al hombre de banca
dinámico y grave
que en la ranura de su coche
introduce la llave,
mientras habla con un cliente
importante,
y con mano segura
agarra el volante,
verás, si te fijas, en el cristal
la cara del que sabe.

En la escuela, al salir de recreo
al patio empujándose,
si ves a uno que lo llaman
el Capacobardes
que le escupe en la oreja al tonto
de la clase
y se planta aguardando
que el otro se arranque,
helados de vidrio verás allí
los ojos del que sabe.

O si ves por la turbia ventana
de frente a su amante
a la querida que, ya seca,
se aferra al cadáver
de su amor, y a cuchillo dice
«Como escapes,
te lo juro, aquí mismo
me siego el gaznate»,
grabado verás en la blanca piel
el signo del que sabe.

En la foto del jefe de estado
que fija el instante
en que él, sentado ante un decreto
de muerte de alguien,
en penoso deber la pluma
de oro blande,
cuando firme la firma
de un trazo la trace,
trazada en su frente la puedes ver
la marca del que sabe.

O si no, en el neón del espejo
del bar de 'My darling'
si ves al chulo que a su rubia
le dice, fumándole
de nariz, «Que nanay, nenita,
que tu padre,
y cuidao con el rímel,
que no se te empaste»,
posada en sus párpados la verás
la fuerza del que sabe.

Y si asomas, en fin, al estudio
de altos cristales
donde el cerebro de la empresa
dibuja los planes
de la ruta futura, y corre
recto el lápiz
y a derecho y a regla
los borra los árboles,
guiada verás de la pura ley
la mano del que sabe.

Todos tienen su idea: son ellos
los reyes del aire.
Y si tú ves que, cuando a todos
los cierre en la cárcel
de los versos y que la música
ya se apague,
yo me quedo a las nubes
mirando distante,
recuérdame y dime «La veo ahí
la cara del que sabe.
















sábado, 10 de noviembre de 2012

Agustín García Calvo: "Sermón de ser y no ser"







Fragmento de "Sermón de ser y no ser

(Versos 74 al 91)


 ...Por eso se ha inventado
la guerra y las verdades y el Amor y tantos
ministerios laborales; y por eso mienten
y, en consecuencia, matan, y si el caso llega,
se matan ellos mismos, demostrando en vivo
que la vida ya no es nada, sino, en todo caso,
del ser materia propia. Y hasta son, por cierto,
tan necios y pedantes que, tras el invento
de la familia, y la nación, y la persona,
y las clases, y las razas, izan todavía
la bandera de la Humanidad y se proclaman
del Hombre defensores y de sus derechos
naturales, y los hombres, irrisoriamente,
se hacen humanistas, como los alemanes
devenían alemanistas, o como oficinistas
los oficinistas, y los leones, si pudieran,
se harían leonistas, o como era Lope
lopista por esencia...






martes, 6 de noviembre de 2012

Agustín García Calvo: "A la manera de Cernuda"






A la manera de Cernuda
 

  La materia es de papel.
El hombre es de papel.
Los sueños son de papel y están escritos.
Sólo el aire escapa a cualquier designio. 
 





 
 

 

lunes, 5 de noviembre de 2012

Agustín García Calvo: "Tú, cuya mano"






Tú, cuya mano


Tú, cuya mano me ha bañado
de un fuego transparente las espaldas,
cuyos ojos en claros naufragios hundieron
algunos principios elementales de mi alma,
tú eres mi patria.

Tú, que no tienes apellido,
que no sé si eres pájaro o si alcándara,
que de todos tus brazos las letras de plomo
cayéndose han ido, como si fueran nueces vanas,
tú eres mis padres
y mi patria.

Tú, que ni tú te acuerdas dónde
tendiste a orear las nubes blancas,
que de tantos amores que tienes confundes
el nombre de todos los días de cada semana,
tú eres mi Dios
y mis padres
y mi patria.

Tú, que tan dulcemente besas
que el cielo bocabajo se volcaba,
y que no se sabía de quién ya la lengua,
de quién la saliva, de puro sabrosa y templada,
tú eres mis leyes
y mi Dios
y mis padres
y mi patria.

Tú, que apacientas calaveras
por las praderas de la verde África
y a los rojos leones les echas de pasto
las rosas de leche de aquella luna de Sumatra,
tú eres mi ejército
y mis leyes
y mi Dios
y mis padres
y mi patria.

Eres mi ejército y mis leyes
y mi Dios y mis padres y mi patria,
y el ejército y Dios y las leyes y todas
las patrias y padres se creen que tú no eres nada:
que no eres nada.