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viernes, 19 de julio de 2013

Víctor Botas: "Las rosas de Babilonia"









Las rosas de Babilonia



No me preguntes cómo pasa el tiempo.
El caso es que ya estoy un poco sordo
y el pelo me blanquea. Sin embargo,
aún siento un no sé qué, algo muy tenue
(como un temblor de luna en un estanque),
aquí, justo en la boca del estómago,
cada vez que te miro. Qué curioso,
qué curioso, ¿verdad? Qué raro: el tiempo,
que en Babilonia destruyó las rosas,
que terminó con Júpiter y a polvo
redujo los imperios y las caras
(que todo se lo lleva por delante
como un rinoceronte enloquecido),
me parece que hoy se va a dejar
los dientes (por lo menos), en su inútil
empeño de ir borrándote esos ojos
que intactos —yo lo quiero— aquí se quedan.










sábado, 1 de junio de 2013

Víctor Botas: "Cuando vas silenciosa"









Cuando vas silenciosa




Cuando vas silenciosa
—quieto silencio rojo del rubí
cauta serenidad de los felinos—
bajo la sombra verde de los árboles
y pisas las aceras
y pasas circunspecta entre la gente
con el periódico en la mano
y una bolsa de pan
                              y los cabellos
como de oro
                     atónito
uno no puede más que preguntarse
cómo es posible que todas esas cosas
que componen el mundo
en este instante
                         —la realidad
tu realidad
                 la mía—
sigan como si tal
                            indiferentes
                                               —el tendero
delante de su tienda
                                el mar
tranquilo
esta leve molestia en un zapato
el guardia que dormita
en una esquina—
y no haya un verdadero cataclismo
ni pase nada
                    nada
de nada
             coimes
                        (Salvo claro
la debacle que armas en mi cuerpo
y en este mirar mío que te acecha
obsesionado
                    torpe
detrás de una retina y unas gafas.)