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jueves, 7 de abril de 2016

José Hierro: "Apunte de paisaje"



Obra de Armand Guillaumin







APUNTE DE PAISAJE

 

Las nubes puestas a secar al sol.
Los ciruelos condecorados por la primavera.
Abril, de manos húmedas,
acaricia la frente de los arces.
La lengua púrpura del atardecer
lame la curva de las lomas de plomo
y las convierte en carne tibia.

Todo ha sido creado
para mayor gloria del viento del oeste
que despeina las aguas del lago.
(Más allá, la ciudad, desplegadas las velas de cemento
navega hacia su olvido, noche, sueño, nunca.)







(De “Cuaderno de Nueva York”, Ediciones Hiperión, 1998)









martes, 8 de diciembre de 2015

José Hierro: "A contratiempo"















A CONTRATIEMPO



Este poema tiene un son
que no es el suyo. Imaginad
que estamos bailando un bolero.
Pero la música que suena
yo no la oigo: es otro ritmo,
otro compás, el que yo llevo.
Bailo a destiempo, a contratiempo.
Mi pareja se queja porque
la estoy pisando. ¿Cómo puedo
decirle que escucho una música
que ya sonó o no sonó nunca?
Nos sentamos. No nos miramos.
(No nos veríamos).
                                El son
de este poema no es el suyo:
llevamos músicas distintas.
Por eso el baile es imposible
y debo desistir.




 

(De Cuaderno de Nueva York, Ediciones Hiperión, 1998)









viernes, 16 de octubre de 2015

José Hierro: "Espejo"











ESPEJO


En otro cielo, en otro reino extraño,
mis trabajos se vieron en mi cara.

                                    Lope de Vega



Ese desconocido, ese recién llegado
que habla solo –no sabe que lo escucho-
y que pregunta, no sé a quién, ¿por qué volviste?
mientras borra con una blanca nube
los trabajos tatuados en su cara,
los zarpazos del tiempo,
y que otra vez pregunta ¿por qué volviste?
ese, al que veo y al que escucho
desde el lado de acá del espejo,
¿dónde, con quién estará hablando?





(De “Cuaderno de Nueva York”, Ediciones Hiperión, 1998)

















sábado, 10 de enero de 2015

José Hierro: "Con las piedras, con el viento"










Con las piedras, con el viento 



Con las piedras, con el viento
 hablo de mi reino.

Mi reino vivirá mientras
estén verdes mis recuerdos.
Cómo se pueden venir
nuestras murallas al suelo.
Cómo se puede no hablar
de todo aquello.
El viento no escucha. No
escuchan las piedras, pero
hay que hablar, comunicar,
con las piedras, con el viento. 

Hay que no sentirse solo.
Compañía presta el eco.
El atormentado grita
su amargura en el desierto.
Hay que desendemoniarse,
liberarse de su peso.
Quien no responde, parece
que nos entiende,
como las piedras o el viento. 

Se exprime así el alma. Así
se libra de su veneno.
Descansa, comunicando
con las piedras, con el viento.



(De "Con las piedras, con el viento", 1950)





miércoles, 6 de noviembre de 2013

José Hierro: "Con las piedras, con el viento"








Con las piedras, con el viento


Con las piedras, con el viento,
hablo de mi reino.

 Mi reino vivirá mientras
estén verdes mis recuerdos.
Cómo se pueden venir
nuestras murallas al suelo.
Cómo se puede no hablar
de todo aquello.
El viento no escucha. No
escuchan las piedras, pero
hay que hablar, comunicar,
con las piedras, con el viento.

Hay que no sentirse solo.
Compañía presta el eco.
El atormentado grita
su amargura en el desierto.
Hay que desendemoniarse,
liberarse de su peso.
Quien no responde, parece
que nos entiende,
como las piedras o el viento.
Se exprime así el alma. Así
se libra de su veneno.
Descansa, comunicando
con las piedras, con el viento.