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jueves, 14 de julio de 2016

Carmen Bermúdez: "Mensaje en una botella"



Obra de José Vicente Gey Alemán









MENSAJE EN UNA BOTELLA




Un día de estos, el mar te hará llegar
las claves de mi amor embotellado:
"En la isla de mi cuerpo abandonado
siguiendo la senda de los suspiros,
tres pasos más allá del desencanto
y a la sombra del árbol del olvido,
encontrarás, si excavas con cuidado,
un corazón que en el último latido
exhalará su aliento enamorado". 







martes, 12 de julio de 2016

Carmen Bermúdez: "Manzanas"












Sólo de niños creemos que toda la manzana es caramelo dulce y crujiente; ya desde el primer bocado de vida, tristemente comprobamos,  que debajo de la capa de brillo carmesí, se esconde una realidad ácida y decepcionante.











jueves, 16 de junio de 2016

Carmen Bermúdez: "Mariposas"







Era tal el rebullir que sentía en el estómago, instantes antes de verse con él, que no tenía más remedio que dejar volar algunas mariposas para que no la traicionasen escapando por la boca.










martes, 7 de junio de 2016

Carmen Bermúdez: "El zapato de Cenicienta"









Pronto, muy pronto, descubrió Cenicienta que aquella pequeña molestia en el zapato no desaparecería con el tiempo; al contrario, el tiempo la haría terriblemente insoportable.
Decididamente, aquella no era su talla. El Príncipe le quedaba pequeño.











jueves, 2 de abril de 2015

Carmen Bermúdez: "La sinceridad"













LA SINCERIDAD


La sinceridad, a veces,
es un acto de extrema violencia,
ejecutado con un sutil estilete.









domingo, 13 de enero de 2013

Carmen Bermúdez: "Llegué a ti"











LLEGUÉ A TI



Llegué a ti,
desolada,
sin equipaje,
como quien llega a una ciudad extraña,
una triste tarde de domingo,
y me deslumbraron tus altas torres,
tus rutilantes cúpulas.











sábado, 5 de enero de 2013

Carmen Bermúdez: "Manos de niño"


 

 

 

MANOS DE NIÑO

 



¿Dónde están tus manos de niño?,
tus pequeñas manos
que olían a sudor fresco y a goma de borrar,
buscando amoroso nido entre las mías
mientras mi corazón hallaba abrigo entre las tuyas.

Tus manos, como dos pájaros,
llenas de alegres trinos
para mis días tristes,
rodeando mi cuello,
vistiendo de domingo el almanaque.
Tus manos, dulces apéndices,
pequeñas hadas danzando en el aire,
iluminadas,
tocando mi rostro,
llenando de besos la estancia.

Miro esas manos de hombre
que ya no me pertenecen,
ajenas a mí, extrañas,
donde un día habitaron
esas pequeñas manos de niño
que ya nadie acariciará. 












jueves, 27 de diciembre de 2012

Carmen Bermúdez: "El otoño"








EL OTOÑO



El otoño, esa mágica y lírica estación, nos inunda los sentidos y nos desborda de belleza. La luz rivaliza con los colores, jugueteando entre los árboles, revelando asombrosas tonalidades. La tierra se convierte en teñidas y crujientes alfombras que nos invitan al paseo y a la contemplación de desnudos e implorantes árboles que, mirando al cielo, sueñan primaveras.
Festival de colores, bosque encantado, gnomos y hadas brincan alrededor de sus nuevas casas resurgidas, las setas. Los madroños presumen de rojo y las piedras de musgo. Olor a castañas, a nueces y a olvido.
Caen las hojas de los árboles como las del almanaque de nuestra vida. El sentido entierra pasiones, arranca olvidos, que el corazón vuelve a desenterrar. El aire, ocre y limpio, impone nostalgias en la mirada y estertores en el alma, que se niega a morir, apasionada.
El otoño nos envuelve con sus colores, sus aromas y su magia, y nos hace soñar, por un corto espacio de tiempo, que somos capaces de reconciliarnos con la vida, y sentirnos agradecidos por poder ser, un año más, afortunados espectadores del mismo milagro.






lunes, 17 de diciembre de 2012

Carmen Bermúdez: "Blancanieves duerme sola"








BLANCANIEVES DUERME SOLA



Mi final no fue feliz, el príncipe me abandonó, me dejó sola con los enanitos, no con los siete, ¡menos mal!, lástima que entre ellos no estuvieran ni Bonachón ni Risueño.
¡Cuidado Princesas con los Príncipes encantados!, suelen ser ranas con capa. Desconfiad de esos cretinos que con su beso redentor, pretenden despertarnos de nuestro letargo, ahí es donde empieza el cuento.