Mostrando entradas con la etiqueta Ana Pérez Cañamares. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ana Pérez Cañamares. Mostrar todas las entradas

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Ana Pérez Cañamares: "Esto era la Crisis"










ESTO ERA LA CRISIS



Esto era la Crisis: 
buscar una sonrisa 
no con alegría 
sino con desesperación. 
Guardarla en el pecho 
como un mendrugo de pan.





(De "Economía de guerra", Editorial Lupercalia, 2014)





miércoles, 16 de septiembre de 2015

Ana Pérez Cañamares: "Gracias, pulcros burócratas"





Obra de Thomas Pollock





 



GRACIAS, PULCROS BURÓCRATAS



Gracias, pulcros burócratas,
por hacerme rellenar tantos papeles.
Si no fuera por ellos
dudaría de mi existencia.
Yo soy la Abajo Firmante.





(De “Economía de guerra”, Editorial Lupercalia, 2014) 









martes, 31 de marzo de 2015

Ana Pérez Cañamares: "Así sois, capitalistas"










ASÍ SOIS, CAPITALISTAS




Así sois, capitalistas. 
En el último momento 
cuando estamos a punto
 de estamparnos contra el suelo 
siempre nos echáis una mano. 
No para ayudar ni para disimular 
sino para acelerar el final de la caída.




(De "Economía de guerra", Editorial Lupercalia, 2014)






domingo, 22 de marzo de 2015

Ana Pérez Cañamares: "Hijo mío"










HIJO MÍO



Que soy libre, me dicen.
Pero si quisiera tener otro hijo
tendría que llevarlo al Banco de la esquina
porque suya es mi casa.
Mi niño llamaría padre al director
y madre a la cajera
aprendería a andar con una silla de oficinista
dormiría en un cajón del archivador
y yo sólo sería un pariente lejano
que le sonreiría desde mi puesto en la cola.
Me pasaría de vez en cuando con la excusa de ampliar la
hipoteca
sólo para ver qué tal me lo crían
cómo le afecta el aire acondicionado
si sabe poner un fax
y si el director le regala un juego de sartenes
por su cumpleaños.


  

(De "La alambrada de mi boca", Baile del sol, 2007)


  




domingo, 15 de marzo de 2015

Ana Pérez Cañamares: "Día de limpieza"












DÍA DE LIMPIEZA


De qué sirve que limpie el polvo
de las estanterías.
De qué sirve recoger las pelusas
de los rincones.
Para qué sacudir las sábanas
barrer bajo la cama,
pasar la aspiradora.

Hay un polvo que viene de afuera
que la ciudad expulsa con sus toses.
Y hay otro desprendiéndose de mí
que cae como terrones de barro
cada vez que abro el puño
y suelto una certeza.





(De "Alfabeto de cicatrices" Editorial Baile del sol, 2010)


  

 

martes, 13 de mayo de 2014

Ana Pérez Cañamares: "Alfabeto de cicatrices"






 Obra de Mike Stilkey

 


Alfabeto de cicatrices


Con pulso de artificiero
escojo las palabras.
Manejo con tacto
la nitroglicerina de cada sílaba.
Por culpa de palabras mal usadas
a mi corazón lo cruza
un alfabeto de cicatrices.







domingo, 24 de noviembre de 2013

Ana Pérez Cañamares: "Andar sobre las aguas"



Obra de Gustav Klimt




Andar sobre las aguas



La que yo era se ahogó en el mar
de las infinitas posibilidades.

No las extraño. La vida empezó
cuando aposté y perdí.

En ese momento el agua se tensa
y se convierte en camino.






(Blog de la autora: http://elalmadisponible.blogspot.com.es/)






miércoles, 25 de septiembre de 2013

Ana Pérez Cañamares: "Poética"









Poética

Escribo porque mi madre no escribía; escribo porque no tengo jardín ni perro y vivo en un lugar sin mar; escribo porque mi voz y sus ecos me hacen compañía; porque soy un laboratorio y quiero difundir los resultados de mis experimentos; porque, siempre, después de analizarme, levanto la cabeza y observo dónde me coloca lo que he visto, y esto también tengo que escribirlo; escribo para decir “yo también” o para preguntar “¿tú también?”. Escribo para saber si tengo que perdonarme, pedir disculpas o exigir responsabilidades. Escribo para ser agradecida y también para cagarme en todo lo que se menea. Escribo porque sé hacer otras cosas, pero ésta es la que elijo y la que siempre me espera. Escribo para rescatar aquello en lo que quiero creer, lo que no puedo olvidar; para salvar mi voz del barullo. Escribo porque entiendo a Virginia Woolf, a Anne Sexton, a Sylvia Plath, pero yo quiero sobrevivir y seguir escribiendo. Escribo porque quiero que se sepa con qué fuerza lo intenté, y con qué fervor lo intentaron otros. Para hacer del fracaso un lugar habitable. Escribo para no dejarme invadir y colonizar. Escribo para ser la primera en acusarme de falsedad o hipocresía o cobardía, antes de que lo hagan los que se fortalecen acusando a los otros. Escribo porque no sé gritar sin quedarme afónica. Escribo porque una palabra precisa me aparta de la confusión. Escribo para llegar al lugar donde las dudas ya no son defensas ni huidas, sino brazos abiertos a los cómplices. Escribo porque a mi ansia de comprensión sólo la calma y la humaniza la constatación de sus límites. Escribo para encontrarle utilidad a las heridas. Para que mi hija conozca lo que no supe o no me atreví a explicarle a la cara. Escribo porque los momentos en que escribo nunca son iguales entre sí, y me salvan de la rutina. Escribo porque la belleza no sólo consuela, sino que es lo único que me permite mirar el dolor cara a cara. Escribo para que lo propio y lo ajeno se disuelvan. Escribo porque lo escrito es el disfraz más honesto y más cercano a la piel que conozco. Escribo para no dar nada por sabido.​​​