Aviso
de robo
Mi
silencio ha sido robado.
La
persona que lo encuentre, trátelo con cariño.
No le
grite, que se asusta.
No lo
maree con palabras inútiles.
Una vez
que el silencio se haya acostumbrado,
favor de
clavarle el puñal bien adentro, en el centro
de su
total indiferencia.
Deje los
restos en la calle.
No
faltará quien se los lleve.

