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martes, 15 de diciembre de 2015

Domingo F. Faílde: "Biopsia"











BIOPSIA



Mirad con microscopio los poemas.
Descomponedle al alma los tejidos.
Id tras cada oración, verso, palabra.
Diseccionad la idea y extraedle
los ecos, las traiciones,
los panales de miel y los frisos de mármol.

Si le encontráis la sangre,
si veis que se deshace su luz en la mirada,
si el río de la música
como un potro sin brida se desboca,
si el corazón cocea nuestros labios,
dejad de preguntaros si así es
la rosa, porque habremos descubierto
cuerpo, sangre y divinidad
de esa extraña criatura, la poesía.

En esta operación a vida o muerte,
es preciso llegar hasta el abismo.
Y cortar por lo sano.






(De Retrato de heterónimo, Editorial Ánfora Nova, 2008)









martes, 3 de noviembre de 2015

Domingo F. Faílde: "Oración del desesperado"












ORACIÓN DEL DESESPERADO



Apóstate, Señor, en la esquina más próxima
y asáltame en la noche, mientras duerme
la ciudad y, borracho, yo regreso a mi casa.

Que no tiemble tu mano
al asestar el golpe. Sé limpio,
pues no cabe mayor piedad que un tajo
profesional, certero, fulminante,
sin dar opción al tiempo y sus ardides.

Date, luego, a la fuga
y deja que mi alma muera también conmigo.
La eternidad es tuya: llévate la cartera
y arroja a la basura mi carné, los papeles,
demasiado profanos y, desde luego, inútiles;
también y, sobre todo, mis poemas, los libros
que escribí. La tristeza,
quédatela, Señor, véndela al peso:
ella es la suma exacta de mi vida.







(De “Retrato de heterónimo”, Editorial Ánfora Nova, 2008)








miércoles, 30 de septiembre de 2015

Domingo F. Faílde: "Preguntas"












PREGUNTAS




Hay veces en que el tiempo, los asuntos, la vida,
se desploman como un viejo edificio
y vuelan los cascotes por el aire,
alcanzan cristaleras, campanarios, ascienden
por el triste telégrafo nocturno
y caen en la cabeza del vecino más próximo;
quise decir: yo mismo.

Será tal vez la lluvia o el viento huracanado
 o ese sol que resiste con su armadura ardiendo
el zarpazo otoñal del equinoccio;
o será, simplemente, la resaca
de la última noche en negros bares;
o será, yo qué sé, lo que sucede
en los despachos de la madrugada
o en este ordenador que nada sabe
del corazón que escribe con mi mano.

Hay días en que uno se pregunta
cuestiones tan absurdas como éstas,
sólo por no admitir que estás cansado,
que el cuerpo no contesta tus mensajes,
que te espera la muerte, tomándose un café.

Y el silencio te envuelve. Y no lo sabes.
No sabes ni siquiera si eres tú.







(De “Retrato de heterónimo”, Editorial Ánfora Nova, 2008)






jueves, 25 de junio de 2015

Domingo F. Faílde: "Retrato de heterónimo"











RENDICIÓN INCONDICIONAL



                                                  Desnúdame, no tengo ya otra cosa.
                                                                               Pablo García Baena




A ti te digo,
                      ven,
                              ¿no eres acaso
el arcángel que invoco,
el que acecha mis sueños y me infunde
las dulces pesadillas que me encienden la carne;
el que me inculca la palabra exacta
si mi deseo proclamo;
el que me hace propuestas transgresoras
cada vez que te miro;
el que me  acerca a ti, si algún milagro,
como un faro en la noche, me ilumina;
el que abre las puertas de mi  reino
con su sola mirada;
el que tiene tu rostro?

Ven, acerca tu mano
y, según tu palabra, hágase en mí
la postrer maravilla,
la sombra incandescente
que arde sin consumirse en el serrallo
más turbio de mi carne.

Mas sea, sin embargo,
tu voluntad: dispón, pues, de este cuerpo,
que arde si tú lo tocas,
que engendra cataclismos al paso de tu lengua
flamígera y flamea,
como una llama, al roce de tus labios;
¿a qué esperas?

Ven, asalta, conquista
el desmayo dichoso de mis miembros
y hazme morder el polvo de tus plantas
y sentir en mi vientre
la tibia comezón de la derrota,
mientras mis dedos buscan
el filo de tu espada
y comulgo tu aliento
y un mar de orquídeas negras
devora mi naufragio y me vomita,
pecio de gloria, al fin, sobre tu pecho.




(De “Retrato de heterónimo”, Editorial Ánfora Nova, 2008)