jueves, 16 de junio de 2016

Carmen Bermúdez: "Mariposas"







Era tal el rebullir que sentía en el estómago, instantes antes de verse con él, que no tenía más remedio que dejar volar algunas mariposas para que no la traicionasen escapando por la boca.










miércoles, 15 de junio de 2016

Rafael Lozano: "Beso"




Obra de Klimt






BESO



Por un momento
cerramos los ojos,
se abrieron las bocas
y escogieron
lo más  dulce del momento:

la otra boca.





(De "Plenitud", 1974)










miércoles, 8 de junio de 2016

Rafael Lozano: "Por eso escribo"



Obra de H. Pippin











 
POR ESO ESCRIBO



Sólo escribo para seducirte,
para pintar de rojo las miradas,
para llenar de mariposas mis sueños,
y poner guirnaldas de besos en tu cuello.
¡Soy tan poca cosa
que pensarme poeta
me acomoda en la autoestima!

Por eso escribo.
Porque no sé mirarte
sin sentirme un niño,
porque me tiemblan las piernas
al notar tu arrimo,
porque se me desboca el corazón
si te tengo conmigo.

Por eso escribo.
Para decirte las cosas
que en tu presencia no sé decir y omito,
para pasearnos cogidos de la mano
cuando no estamos,
para contarte a distancia
mis proyectos contigo,
para peinarte el cabello
cuando no existo,
para no amustiarme de ausencia
cuando no te miro...

Soy un simple,
ya lo sé,
pero el mundo está lleno de imbéciles.
¿Sabes ya por qué escribo?
Definitivamente:
para que me poseas,
aunque ande perdido.










martes, 7 de junio de 2016

Carmen Bermúdez: "El zapato de Cenicienta"









Pronto, muy pronto, descubrió Cenicienta que aquella pequeña molestia en el zapato no desaparecería con el tiempo; al contrario, el tiempo la haría terriblemente insoportable.
Decididamente, aquella no era su talla. El Príncipe le quedaba pequeño.











lunes, 6 de junio de 2016

Wislawa Szymborska: "Opinión sobre la pornografía"












OPINIÓN SOBRE LA PORNOGRAFÍA





No hay mayor lujuria que el pensar.
Se propaga este escarceo como la mala hierba
en el surco preparado para las margaritas.

No hay nada sagrado para aquellos que piensan.
Es insolente llamar a las cosas por su nombre,
los viciosos análisis, las síntesis lascivas,
la persecución salvaje y perversa de un hecho desnudo,
el manoseo obsceno de delicados temas,
los roces al expresar opiniones; música celestial en sus oídos.

A plena luz del día o al amparo de la noche
unen en parejas, triángulos y círculos.
Aquí cualquiera puede ser el sexo y la edad de los que juegan.
Les brillan los ojos, les arden las mejillas.
El amigo corrompe al amigo.
Degeneradas hijas pervierten a su padre.
Un hermano chulea a su hermana menor.

Otros son los frutos que desean
del prohibido árbol del conocimiento,
y no las rosadas nalgas de las revistas ilustradas,
pornografía esa tan ingenua en el fondo.
Les divierten libros que no están ilustrados.
Sólo son más amenos por frases especiales
marcadas con la uña o con un lápiz.








(De Gente en el puente", 1986)